El solomillo de cerdo al Pedro Ximénez es un clásico que nunca falla. Prepararlo en casa es más fácil de lo que parece: solo necesitas una buena pieza de carne, una reducción rápida de vino dulce y unos minutos de cocción para conseguir una salsa melosa, brillante y llena de sabor.
Es una receta rápida, sin horno, y perfecta para una comida especial o un menú de fiesta. A contiunuación te cuento cómo hacerla paso a paso, con pocos ingredientes y en apenas media hora.
Por cierto, ¿sabías que el Pedro Ximénez ha cruzado fronteras, siglos y ha estado en mesas reales? Si te interesa conocer un poco más sobre este vino, al final del post te dejo unas líneas sobre su origen, su elaboración y un poquito de su historia.

Ingredientes:
Ingredientes para el solomillo
- 2 solomillos de cerdo
- Sal y pimienta negra
- Aceite de oliva
Para la salsa
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 225 ml de vino Pedro Ximénez
- 325 ml de caldo de pollo
- 1 cucharadita de maizena (opcional, para espesar)
- Ralladura de naranja
- 1 cucharada de mantequilla
- Sal
🕛 Tiempo total: 30 minutos | 👩🍳 Dificultad: fácil

Cómo hacer solomillo al Pedro Ximénez paso a paso
➀ Prepara los solomillos
Empieza limpiando bien los solomillos, retirando toda la grasa y las telillas.
Córtalos en medallones gruesos, con un corte ligeramente inclinado. Esto te dará unas piezas más vistosas y con más superficie para sellar.
Asegúrate de que los medallones estén bien secos -puedes pasarles un papel de cocina si hace falta- y salpiméntalos por ambos lados.

➁ Sella la carne
Pon a calentar una sartén amplia con un chorrito de aceite y deja que adquiera buena temperatura.
Aquí vas a dorar los medallones por tandas, y hay un par de detalles importantes para que te queden jugosos:
- Necesitas una temperatura media-alta constante para sellar bien.
- No muevas las piezas antes de tiempo: dales la vuelta solo cuando el dorado esté bien marcado.
- Hazlo sin pinchar la carne para no perder jugos; utiliza, por ejemplo, unas pinzas.
Lo que buscas es una carne con un exterior tostadito y un interior todavía jugoso, porque más adelante los terminarás en la salsa. Cuando estén así, retíralos y resérvalos con sus jugos.

➂ Prepara el sofrito y añade el PX
En la misma sartén donde has sellado la carne, baja el fuego a medio y añade la cebolla en juliana bien fina junto con los dos dientes de ajo enteros.
Cocina a fuego suave, dejando que la cebolla se vaya ablandando poco a poco, sin prisa: cuanto más tierna y ligeramente dorada quede, más sabor y color tendrá la salsa después.
Cuando la cebolla esté en su punto, vierte 225 ml de Pedro Ximénez.

Sube el fuego y deja que burbujee un par de minutos para que el alcohol se evapore y el vino se reduzca un poco. El aroma cambiará enseguida: el PX empieza a concentrarse y a caramelizarse suavemente.
➃ Incorpora el caldo y tritura
Añade ahora 325 ml de caldo de pollo y deja que hierva todo junto 4 o 5 minutos, lo justo para que los sabores se integren y la mezcla reduzca un poquito.

Retira los ajos, pasa todo al vaso de la batidora y tritura hasta conseguir una salsa bien fina y sedosa.

➄ Ajusta la salsa y termina la cocción del solomillo
Vuelve a poner la salsa en la sartén, pruébala y ajusta de sal si lo ves necesario. Si quieres una salsa más espesa, este es el momento de añadir una cucharadita de maicena disuelta previamente en un poquito de agua fría. Incorpórala, remueve bien y deja que espese cocinando un poco más.
Agrega de nuevo a la sartén los medallones de solomillo, junto con los jugos que hayan soltado, y cocínalos dentro de la salsa, a fuego suave. Dependerá del grosor y de cómo te guste la carne, pero entre 3 y 5 minutos suele ser suficiente para que terminen de hacerse y queden en su punto, jugosos y tiernos.

➅ Toque final y sirve
Retira los medallones y añade a la salsa un poco de ralladura de naranja y una cucharada de mantequilla.

Remueve meneando la sartén hasta que la mantequilla se integre completamente. Este paso marca la diferencia: aporta brillo, suavidad y un aroma espectacular
Emplata el solomillo y cubre con esta salsa, ya tienes listo tu solomillo al Pedro Ximénez .
Consejos para que te quede perfecto
➤ Solomillo bien limpio: Asegúrate de retirar toda la grasa y las telillas.
➤ Carne bien seca: Antes de sellar, seca bien los medallones con papel de cocina. Así conseguirás un dorado perfecto.
➤ No sobrecocines en el sellado: Solo queremos dorar la superficie. El resto de la cocción se hace en la salsa.
➤ Calidad del Pedro Ximénez: Usa un vino de calidad. Su sabor es protagonista en este plato.
➤ La ralladura de naranja y la mantequilla: Añádelas con el fuego apagado.

Variaciones de la receta
Versión con nata: Si prefieres una salsa más cremosa y menos intensa, añade un chorro de nata al final de la cocción.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la salsa con antelación?
Sí, perfectamente. La salsa se puede hacer el día anterior y guardar en la nevera. El día que vayas a servir, solo tendrás que sellar la carne y terminar la cocción en la salsa.
¿Qué hacer si la salsa queda demasiado espesa?
Simplemente añade un poco más de caldo o agua caliente hasta conseguir la textura deseada.
¿Puedo usar otro vino dulce?
El Pedro Ximénez es ideal por su dulzor y cuerpo, pero en su defecto puedes usar otro vino dulce.
¿Con qué acompañar este solomillo?
Va perfecto con puré de patatas, arroz blanco, patatas asadas o verduras salteadas. También está delicioso con una simple ensalada fresca.
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Solomillo de Cerdo al Pedro Ximénez: Salsa de Lujo y listo en 30 Min
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Ingredientes
- 2 solomillos de cerdo
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 225 ml de Pedro Ximénez
- 325 ml de caldo de pollo
- 1 cucharadita de maizena opcional
- Ralladura de naranja
- 1 cucharada de mantequilla
ELABORACIÓN
- Limpia los solomillos, córtalos en medallones gruesos de forma ligeramente inclinada. Sécalos bien y salpimenta.
- Sella los medallones en una sartén caliente con aceite. Reserva.
- En la misma sartén, sofríe la cebolla en juliana con los ajos enteros. Añade el Pedro Ximénez, sube el fuego y deja reducir.
- Incorpora el caldo de pollo y hierve un poco. Tritura hasta conseguir una salsa fina.
- Devuelve la salsa a la sartén, ajusta de sal. Si quieres, espesa con maizena disuelta. Coloca los medallones en la salsa y cocina 3-5 minutos a fuego suave,
- Retira los medallones. Añade ralladura de naranja y mantequilla a la salsa. Remueve y sirve sobre la carne.
Y para terminar, el ingrediente estrella: conozcamos el Pedro Ximénez
El Pedro Ximénez no es solo un vino: es toda una experiencia sensorial intensa, dulce y armoniosa. A su alrededor se han tejido variadas leyendas —como la del soldado andaluz de los Tercios de Flandes que habría traído la vid desde el norte de Europa—, aunque hoy sabemos que su origen seguramente es mucho más cercano: el de una uva mediterránea, ya documentada en Andalucía desde el siglo XV y emparentada, según algunos estudios genéticos, con variedades introducidas en la península durante Al-Ándalus.
Su elaboración es casi un ritual: uvas pasificadas al sol, mosto espeso, paciencia y barricas centenarias que dan lugar a un vino denso y oscuro.
A lo largo de los siglos, el Pedro Ximénez ha dejado huella en la cultura gastronómica europea: desde los banquetes de la corte rusa —donde Catalina la Grande lo convirtió en vino de privilegio— hasta los mercados ingleses del XVIII y XIX, pasando por la corte francesa donde era muy apreciado.
Hoy sigue siendo admirado por su dulzura intensa —esa “seducción en copa” de la que hablan algunos sommeliers— y por su capacidad para aportar un broche de oro a cualquier comida. Un vino con historia, carácter y brillo propio.








