Hace unos días os preguntaba en mi canal de YouTube qué tipo de recetas preferís que cocinemos. La respuesta fue clarísima: más del 80% pedisteis recetas de diario, fáciles y sin complicaciones. ¡Oído cocina! Aquí va la primera: salchichas en salsa, uno de esos guisos resultones, baratos y rápidos que resuelven una comida entera sin apenas esfuerzo.
En mi casa, desde luego, siempre triunfan los platos con salchichas. Las preparo al vino cuando quiero algo rápido y con salsa clara, y las cocino así — a la cazuela, con tomate y pimentón — cuando quiero un guiso con más carácter y una salsa protagonista.

La receta es sencilla de hacer y, como siempre, te dejo la elaboración paso a paso, con vídeo e imágenes del proceso, consejos y variaciones. Aunque si solo necesitas las cantidades y un resumen de la preparación, también tienes disponible una versión resumida:
Consejos antes de empezar a preparar las salchichas en salsa
Antes de irnos al fuego a cocinar, merece la pena que dediquemos un momento a elegir bien los ingredientes: se nota en el resultado.
➤ Las salchichas: Que sean frescas y de carnicería si es posible. Las ideales para esta receta, desde mi punto de vista, son las de cerdo, es la opción que mejor sabor aporta al guiso. Dicho esto, también admite bien salchichas de pavo o pollo si buscas algo más ligero, o de ternera, que en este caso suman más intensidad. Lo que conviene evitar son las ya cocidas tipo frankfurt: al estar precocinadas, apenas sueltan jugo y en un guiso quedan más secas.
➤ El tomate: El troceado en conserva funciona muy bien aquí — tiene más textura que el triturado y le da a la salsa el cuerpo que buscamos. Por supuesto una buena alternativa es usar tomates naturales: elígelos maduros y carnosos, pélalos, trocéalos en dados y cocínalos hasta que reduzcan bien.
➤ El caldo: Preferiblemente casero, pero si no tienes hecho, cualquier caldo comercial funciona — eso sí, que sea de una mínima calidad: ten en cuenta que es parte fundamental de la salsa. Respecto al tipo de caldo, el de pollo es el que mejor se adapta a esta receta: da un sabor suave sin dominar ni tapar el resto de ingredientes.

Ingredientes para hacer esta receta de salchichas
- 750 g de salchichas frescas
- 500 g de patatas (2 medianas)
- 1 cebolla no muy grande
- 2 dientes de ajo
- 400 g de tomate troceado en conserva
- 125 ml de vino blanco
- Pimentón dulce y picante al gusto (yo suelo poner entre un cuarto y media cucharadita de cada)
- 250-300 ml de caldo de pollo
- Aceite de oliva
- Sal
- Perejil fresco
🕛 Tiempo total: 40 minutos aprox. | 👩🍳 Dificultad: Fácil
Cómo hacer salchichas en salsa paso a paso
➀ Sellar las salchichas
Lo primero, secamos bien las salchichas con papel de cocina. En función de su tamaño podemos dejarlas enteras o partirlas, como más nos guste.
Calentamos un buen fondo de aceite en una cazuela amplia y, cuando tenga temperatura, incorporamos las salchichas a fuego medio-alto, con cuidado porque suelen saltar. Lo que buscamos aquí es sellar las salchichas, dorarlas por fuera y que vayan dejando sabor en la cazuela — no hace falta que se hagan por dentro, las terminaremos de cocinar más adelante. Una vez doraditas, las retiramos y reservamos.

➁ Pochar la cebolla
Retiramos el exceso de aceite de la cazuela, dejando solo un fondo fino, lo justo para el sofrito. Añadimos la cebolla picada muy finita con una pizca de sal para que sude y la dejamos cocinar a fuego suave, poco a poco y moviendo de vez en cuando, hasta que esté blandita.

➤ Mientras se pocha la cebolla podemos ir adelantando la preparación de las patatas para aprovechar el tiempo.
➂ Marcar las patatas
Pelamos y lavamos las patatas, las secamos bien y las cortamos en dados generosos — no demasiado pequeños, para que aguanten bien la cocción.
Para cocinarlas tenemos dos opciones: freírlas del todo y servirlas como guarnición, o que formen parte del guiso — que es lo que yo he hecho en esta receta. En este caso solo las marcamos hasta que empiecen a dorarse por fuera: al igual que las salchichas, se terminarán de cocer luego en la cazuela, junto con la salsa. Cuando empiecen a tomar color las sacamos, las salamos y reservamos.

➃ El ajo y el vino
Cuando la cebolla esté ya lista, añadimos los ajos muy picados o prensados y cocinamos un par de minutos, sin que lleguen a tomar color. Vertemos el vino blanco, subimos el fuego y desglasamos bien el fondo de la cazuela.

Dejamos evaporar el alcohol, a fuego alto, un par de minutos antes de seguir.
➄ El pimentón y el tomate
Apagamos el fuego y, cuando la temperatura haya bajado, añadimos pimentón al gusto. Puede ser solo dulce, aunque a mí en este guiso me gusta con un toque del picante también. Removemos rápido hasta que se integre.
Una vez que lo tengamos bien disuelto en el sofrito, volvemos a encender el fuego e incorporamos el tomate troceado.

Cocinamos a fuego medio hasta que el líquido reduzca y la salsa tenga consistencia.
➤ El pimentón se quema con mucha facilidad y puede amargar todo el guiso. Por eso es mejor añadirlo con el fuego muy bajo o apagado.
➅ Juntar y terminar la cocción
Devolvemos las salchichas a la cazuela junto con el jugo que hayan soltado. Añadimos también las patatas marcadas. Vertemos el caldo, sin llegar a cubrir.

Llevamos a ebullición, bajamos de nuevo el fuego, colocamos una tapadera y cocemos semitapado hasta que las patatas estén tiernas.
En mi caso han tardado unos 10 minutos aproximadamente, pero depende bastante del tipo de patata y las salchichas que se utilicen. Así que lo mejor es ir probando y, cómo no, ajustar también el punto de sal y la consistencia de la salsa.
- Si hubiera quedado demasiado líquida, podemos aplastar algún trozo de patata contra el borde de la cazuela o disolver una cucharadita de maicena en agua fría, agregarla a la salsa y dar un ligero hervor.
- En caso de que esté espesa, simplemente agregamos un poco más de caldo.
Con el guiso en su punto, apagamos el fuego, esparcimos perejil fresco picado por encima y ¡salchichas en salsa listas para llevar a la mesa!

También tenemos vídeo
Si prefieres seguir la receta en vídeo, aquí te dejo el paso a paso completo que he grabado para mi canal de YouTube. Verás todos los detalles del dorado, el sofrito y el punto final de la salsa.
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Variantes y otras opciones de recetas
Versión sin tomate ni pimentón
Si te apetece una versión más sencilla, puedes prescindir de tomate y pimentón y dejar que el vino blanco y la cebolla bien pochada hagan todo el trabajo. El resultado es una salsa más suave. Puedes verla aquí 👉 salchichas al vino con patatas: como te decía al principio es otro clásico en mi casa, y también una de las recetas con más visitas de toda la web.
Con cerveza en lugar de vino
Otra opción que cambia bastante el resultado es sustituir el vino blanco por cerveza. Una rubia funciona muy bien, casa estupendamente con las salchichas. En este caso, prescinde del pimentón para que no compitan sabores fuertes, y deja que la cerveza sea protagonista, como en mi receta de 👉 pollo a la cerveza, donde explico con detalle cómo sacarle todo el partido la combinación de carne y cerveza.
Versión patata sin freír ni marcar
Si prefieres simplificar y ahorrar pasos, puedes prescindir por completo de la fritura previa de las patatas. En ese caso, pélalas, lávalas y cháscalas — es decir, hinca la punta del cuchillo y tira para romperlas en trozos irregulares en lugar de cortarlas limpias.
Cuando vayas a cocinar por esta vía, incorpora las patatas antes que las salchichas, justo después del sofrito con tomate. Rehógalas un momento para que se impregnen, añade el caldo, y déjalas cocer un poco antes de incorporar las salchichas. Puedes ver cómo queda la patata chascada y cocida en mi receta de 👉 costillas a la paisana.
Receta resumida y… ¿me das tu opinión?
Receta de salchichas en salsa: a la cazuela, fáciles y económicas
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Ingredientes
- 750 g de salchichas frescas
- 500 g de patatas 2 medianas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 400 g de tomate troceado en conserva
- 125 ml de vino blanco
- Pimentón dulce y picante al gusto
- 250-300 ml ml de caldo de pollo
- Aceite de oliva
- Sal
- Perejil fresco
ELABORACIÓN
Sellar las salchichas
- Secar las salchichas con papel de cocina. Calentar un buen fondo de aceite en una cazuela amplia y dorarlas a fuego medio-alto por todos los lados. Retirar y reservar.
Pochar la cebolla
- Retirar el exceso de aceite dejando solo un fondo fino. Añadir la cebolla muy picada con una pizca de sal y pochar a fuego suave hasta que esté blandita y translúcida.
Marcar las patatas
- Cortar las patatas en dados generosos. Marcarlas en el aceite hasta que empiecen a dorarse por fuera. Salar y reservar.
El ajo y el vino
- Añadir los ajos picados a la cebolla y cocinar un par de minutos, sin que se quemen. Verter el vino blanco, subir el fuego y desglasar el fondo. Dejar evaporar el alcohol.
El pimentón y el tomate
- Apagar el fuego, dejar bajar la temperatura un momento y añadir el pimentón. Remover para integrar. Volver a encender, incorporar el tomate y cocinar a fuego medio hasta que reduzca.
Juntar y terminar
- Devolver las salchichas y el jugo a la cazuela junto con las patatas. Añadir caldo. Llevar a ebullición, bajar el fuego y cocinar semitapado hasta que las patatas estén tiernas. Rectificar de sal y consistencia. Esparcir perejil fresco picado antes de servir.
Preguntas frecuentes
Perderás algo de profundidad de sabor, pero si no tienes caldo disponible, utiliza agua y recuerda añadir sal. Un poco más de sofrito o una hojita de laurel también enriquecerán el guiso.
Por supuesto, pero ten en cuenta que el resultado cambia bastante. Sin pimentón la salsa queda más clara y con un sabor más suave, con menos carácter, dejando todo el protagonismo al tomate
Sí, aunque la patata pierde un poco de textura. Para conservar el guiso, déjalo enfriar, tápalo y guárdalo en nevera. A la hora de servir, lo calientas a fuego suave y, si ha espesado más de la cuenta, añades una pizca de caldo.
Para mí en este caso el compañero imprescindible es un buen pan, el mejor aliado para disfrutar al máximo de la salsa. Por lo demás, es un plato ya bastante completo en sí mismo, pues incluye carne y patata. Aunque si quieres servir algo más en la mesa, una buena ensalada siempre es una opción rica y sana.









