Esta tarta de queso al horno es cremosa, esponjosa y con un suave toque de limón que la hace diferente… y además facilísima de preparar.
¿Su secreto? Esta receta de tarta de queso no lleva nata: en su lugar utilizo yogur griego y yogur de limón, y eso es lo que le da esa textura tan especial, ligera pero con cuerpo. Su elaboración es sencilla: solo seis ingredientes y un bol. Te cuento el paso a paso con todos los trucos y te dejo también la videoreceta. ¡Empezamos!
¿Qué queso usar para hacer la tarta de queso al horno?
El tipo de queso que se utilice en la elaboración influye en el resultado final de la tarta, tanto en sabor como en textura.
En esta receta yo suelo utilizar queso tipo Philadelphia (queso crema) o, como alternativa, queso mascarpone. Ambos funcionan muy bien, pero el resultado es ligeramente diferente:
- El queso crema tipo Philadelphia da una tarta con un sabor a queso más definido y una textura firme pero cremosa. Es la opción más clásica y la que yo suelo usar habitualmente.
- El mascarpone aporta una textura más sedosa y un sabor más suave, algo más delicado. Si te gustan las tartas de queso con un punto muy cremoso, casi fundente, esta es tu opción.

Y es importante que el queso esté a temperatura ambiente antes de empezar a batir. Si lo sacamos directamente de la nevera, costará más integrarlo y pueden quedar grumos en la masa.
Cómo hacer tarta de queso cremosa SIN nata (truco del yogur)
Lo que hace que esta tarta de queso al horno tenga una textura y sabor especiales es la combinación de yogures: dos griegos y uno de limón.
El yogur griego aporta cremosidad y un punto de acidez natural que equilibra el dulzor del azúcar. El yogur de limón añade un toque cítrico muy sutil que no domina, pero que se nota: le da frescura y hace que la tarta no resulte empalagosa.
Esta combinación, junto con el queso crema y los huevos, consigue una textura que es a la vez esponjosa y cremosa, diferente a las tartas de queso que llevan nata líquida. Es una tarta de queso más ligera, con cuerpo pero sin esa densidad pesada que tienen otras versiones.

Por si te gustan las tartas de queso que también incluyen yogur y no quieres utilizar la báscula, te dejo también mi receta de tarta de queso sin pesar ingredientes, otra versión facilísima que se prepara usando el vasito de yogur como medida.
Ingredientes para la tarta de queso al horno
- 450 g de queso crema tipo Philadelphia (o queso mascarpone)
- 4 huevos grandes (tamaño L)
- 190 g de azúcar
- 60 g de harina
- 2 yogures griegos
- 1 yogur de limón
Para el molde:
- Papel de horno para la base
- Mantequilla para los laterales
🕛 Tiempo de preparación: 15 minutos 🕛 Tiempo de horno: 50 minutos aprox.
👩🍳 Dificultad: Muy fácil
Cómo hacer la tarta de queso al horno paso a paso
➀ Batir los huevos con el azúcar
Sacamos los huevos de la nevera un rato antes de empezar la elaboración. A temperatura ambiente montan mejor y se integran con más facilidad.
Para comenzar la preparación, ponemos los huevos y el azúcar en un bol amplio y bateimos con las varillas eléctricas a velocidad alta durante unos minutos.
Lo que buscamos es que la mezcla vaya cambiando de color, tomando un tono más blanquecino, y que aumente en volumen y cremosidad. Cuando haya doblado su volumen, estará lista para seguir.
➁ Incorporar el queso crema y los yogures
Añadimos al bol el queso crema y batimos de nuevo, ahora ya a menor velocidad, hasta que esté bien integrado. A continuación incorporamos los dos yogures griegos y el yogur de limón y mezclamos hasta que la masa quede homogénea.
➂ Añadir la harina
Incorporamos la harina a través de un tamiz o un colador fino y batimos de nuevo, de forma suave, hasta que esté completamente disuelta y la mezcla no tenga grumos.
Y ya está: la masa de la tarta de queso está lista.
➃ Preparar el molde
Preparamos un molde circular de unos 24 cm de diámetro. Cubrimos la base con papel de horno, untamos los laterales con mantequilla y vertemos aquí la masa.
📌Consejo: Si tienes un molde desmontable, mejor. Así desmoldarás sin complicaciones una vez que la tarta haya enfriado.
➄ Hornear
Llevamos el molde al horno, que debe estar precalentado a 180 °C, calor arriba y abajo. El tiempo de cocinado en mi horno es de aproximadamente unos 50 minutos, pero cada horno es diferente, así que en el tuyo puede variar. Yo horneo así: los primeros 40 minutos solo con calor arriba y abajo, y los últimos 10 minutos activo también el ventilador para que la superficie se dore de forma uniforme.
📌Consejo: No abras el horno durante la cocción. Cuando ya veas que está doradita, para comprobar si la tarta está cuajada, pincha con un palillo en el centro: si sale limpio, está lista. Intenta no pasarte con el tiempo — recuerda que al enfriarse la tarta se asentará y ganará en consistencia.

➅ Enfriar y asentar
Sacamos la tarta de queso al horno y dejamos enfriar en dos fases: primero a temperatura ambiente hasta que temple, y después en el frigorífico durante al menos un par de horas.
Este enfriamiento progresivo es lo que le da la textura cremosa y esponjosa que buscamos. Si la cortamos caliente se desmontará, y si la metemoss directamente en la nevera sin dejar que temple, puede condensar humedad en la superficie.
La tarta está en su mejor momento al día siguiente, después de haber pasado la noche en la nevera. Los sabores se asientan y la textura gana cuerpo.

Videoreceta: cómo hacer tarta de queso al horno paso a paso
Puedes ver el video en mi canal de Youtube, así podrás comentar o preguntarme tus dudas, suscribirte o ver más videorecetas del canal.
Errores al hacer tarta de queso al horno (y cómo evitarlos)
➤ Batir demasiado la masa Los huevos con el azúcar sí necesitan batido intenso. Pero una vez que añades el queso y los yogures, bate lo justo para integrar. Si te pasas, incorporas demasiado aire: la tarta sube mucho en el horno, se agrieta y luego se hunde.
➤ No preparar bien el molde Papel de horno en la base, mantequilla en los laterales, y no desmoldar hasta que esté fría. Si te saltas alguno de estos pasos, se pega y se rompe.
➤ Pasarse de cocción Es el error más frecuente. Una tarta de queso ligeramente temblorosa en el centro cuando la sacas del horno está en su punto. Si esperas a que quede completamente firme, al enfriarse quedará seca y compacta. Recuerda que la tarta termina de cuajar al enfriarse..
➤ Abrir el horno antes de tiempo El golpe de frío puede hundir el centro y agrietar la superficie. No abras hasta que esté dorada y hazlo rápido.
📌 En resumen, si quieres una tarta de queso perfecta: ingredientes a temperatura ambiente, no sobrebatas, no sobrecocines y respeta el enfriado.

Variaciones de la tarta de queso al horno
➤ Con base de galleta Trituramos unas 200 g de galletas tipo digestive y mézclamos con 90g de mantequilla derretida. Cubrimos la base del molde, presionamos bien con el dorso de una cuchara y dejamos en la nevera 15-20 minutos antes de verter la masa encima. Horneamos todo junto con el mismo tiempo y temperatura.
➤ Con mermelada por encima Una opción que queda muy rica es extender una capa fina de mermelada sobre la tarta ya completamente fría. Mi preferida es la de frambuesa, pero también quedan muy bien la de arándanos o la de frutos rojos. Un truco: si la calientas ligeramente antes de extenderla, queda más uniforme y con un acabado brillante.
➤ Con coulis de fruta Si prefieres algo más ligero que la mermelada, prepara un coulis: Pon al fuego la fruta, junto con algo de azúcar y zumo de limón. Deja cocinando unos minutos y después pasamos todo por la batidora. Tienes una explicación detallada en mi receta de Tarta de queso sin horno. Mira cómo queda:

➤ Con fruta fresca Unas frambuesas, unos arándanos o unas fresas cortadas por la mitad, o unos daditos de mango directamente sobre la tarta fría. Sencillo, vistoso y con un punto de frescura y acidez que contrasta muy bien con la cremosidad del queso.
Preguntas frecuentes sobre la tarta de queso al horno
Sí, puedes usar tres yogures griegos y añadir la ralladura de medio limón a la masa. El resultado será muy similar. Si no quieres sabor a limón, en vez de ralladura puedes incorporar otro aroma, por ejemplo, de vainilla o de naranja.
Sí. Si usas un molde de 20 cm en lugar de 24 cm, la tarta quedará más alta y ten en cuenta que necesitará algo más de tiempo de horno. Con un molde más grande, será más fina y tardará menos. Lo importante es vigilar y, ya sabes, comprobar el punto con el palillo: cuando salga limpio del centro, está lista.
Es completamente normal. Todas las tartas de queso al horno suben durante la cocción por el aire incorporado al batir y luego bajan al enfriarse. No es un error, es parte del proceso.
Fría de nevera. Puedes sacarla unos 10-15 minutos antes de servir para que no esté helada y los sabores se expresen mejor, pero no la dejes a temperatura ambiente demasiado tiempo.
Versión resumida y… ¿me das tu opinión?
TARTA DE QUESO AL HORNO
¿Qué te ha parecido la receta?
Ingredientes
- 450 g de queso tipo Philadelphia o queso mascarpone
- 4 huevos grandes tamaño L
- 60 g de harina
- 190 g de azúcar
- 2 yogures griegos
- 1 yogur de limón
ELABORACIÓN
Batir los huevos con el azúcar
- Poner los huevos (a temperatura ambiente) y el azúcar en un bol amplio. Batir con varillas eléctricas a velocidad alta hasta que la mezcla blanquee y doble su volumen.
Incorporar el queso crema y los yogures
- Añadir el queso crema y batir a velocidad baja hasta integrar. Incorporar los dos yogures griegos y el yogur de limón y mezclar hasta que quede homogéneo.
Añadir la harina
- Tamizar la harina sobre la mezcla y batir suavemente hasta que no queden grumos.
Preparar el molde
- Forrar la base de un molde de 24 cm con papel de horno y untar los laterales con mantequilla. Verter la masa.
Hornear
- Horno precalentado a 180 °C, calor arriba y abajo, unos 50 minutos. Los últimos 10 minutos, activa el ventilador para dorar. Comprobar si está hecha insertando un palillo en el centro.
Enfriar y asentar
- Dejar enfriar a temperatura ambiente y después refrigerar al menos 2 horas. Está mejor al día siguiente.
Más recetas de tartas de queso
➤ Si quieres descubrir otra forma de hacer tarta de queso, la sernik polaca te va a sorprender. Se hace con requesón y la textura es completamente diferente: más suave, más sedosa.

➤ Esta tarta de queso fría es ideal para cuando no quieras encender el horno. Base crujiente de galleta, crema de queso cuajada en frío y doble toque de melocotón. Treinta minutos de preparación y la nevera hace el resto.
➤ Si te gusta el limón, este pastel de queso y limón te va a encantar. Cremoso, con un sabor cítrico muy definido y una elaboración también muy sencilla.









