¿Torrijas saladas? Sí, y sorprenden, sobre todo, ¡por lo buenas que están!
Con pan del día anterior, caldo en lugar de leche y un picadillo con restos de cocido o carne preparada.
Una receta de aprovechamiento inspirada en la cocina de convento.
Historia de la receta
Las torrijas saladas pueden sonar modernas, pero en realidad tienen un aire antiguo. En las cocinas de los conventos, el pan no se tiraba: se empapaba en caldos o fondos caseros, como parte de una cocina de aprovechamiento sencilla, pero con mucho sabor.
Esta versión es un guiño a esa cocina de aprovechamiento, rescatando lo esencial y dándole forma de receta nueva… al menos nueva en mi cocina. Porque la cocina también es eso: probar, experimentar… y dejarse sorprender.

INGREDIENTES
- Pan del día anterior (de corteza firme y miga densa)
- Caldo de cocido o de pollo (aprox. 750 – 1000 ml)
- 1 ó 2 huevos para rebozar
- Restos de carne (pollo, ternera, jamón… lo que tengas)
- 1 diente de ajo
- Perejil fresco
- Un chorrito de caldo para el picadillo
- un huevo cocido
- Aceite para freír
VÍDEO CON LA RECETA
Si prefieres seguir esta receta con una explicación más visual y detallada, no te pierdas el video que he preparado para ti en mi canal de YouTube. En él, te muestro cada paso de esta receta y algunos consejos adicionales.
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PREPARACIÓN PASO A PASO
➀ Cortamos y empapamos el pan
Cortamos el pan en rebanadas de 1,5 a 2 cm de grosor y lo colocamos en una fuente amplia.

Vertemos por encima el caldo a temperatura ambiente, asegurándonos de que queden bien empapadas. Dejamos reposar entre 30 y 60 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo para que se humedezcan por igual.

➁ Preparamos el acompañamiento
Mientras el pan reposa, aprovechamos para preparar el picadillo. Utilizamos restos de carne del cocido o restos de carne cocinada que tengamos (pollo, ternera, jamón…), los desmenuzamos y los salteamos en una pizca de aceite junto con un majado de ajo y perejil. Añadimos también un chorrito de caldo, y cuando esté jugoso pero sin líquido lo retiramos del fuego y lo reservamos tapado.

Por supuesto es un acompañamiento adaptable: puedes usar lo que tengas por casa.
➂ Escurrimos, rebozamos y freímos
Sacamos las rebanadas del remojo y las pasamos con cuidado a un plato. Dejamos reposar unos minutos para que suelten el exceso de caldo y se asienten bien.
Justo antes de freír, las pasamos por huevo batido, asegurándonos de cubrir bien toda la superficie.

Calentamos abundante aceite en una sartén amplia, a temperatura media-alta. Freiremos las torrijas por tandas, sin amontonarlas, hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Una vez cocinadas, las iremos sacando a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

➃ Montaje final
Sobre cada torrija distribuimos un poco de picadillo y terminamos con huevo cocido rallado por encima.

Preguntas frecuentes sobre las torrijas saladas
⨀ ¿Qué tipo de pan es mejor para hacer torrijas?
Lo ideal es un pan de corteza firme y miga densa (como pan colón o candeal ). Evita panes muy blandos o industriales, ya que pueden deshacerse con el caldo.
⨀ ¿Qué tipo de caldo se recomienda?
Puedes usar caldo de cocido, de pollo,….. Eso sí: debe estar a temperatura ambiente para que no reblandezca demasiado el pan.
⨀ ¿El acompañamiento es imprescindible?
No. Puedes servirlas tal cual o acompañarlas con lo que tengas a mano: restos de cocido, carne mechada, setas salteadas, un revuelto… Esta receta admite muchas variaciones.
Pues ya ves que, a veces, las recetas no vienen del recetario, sino de las ganas de probar y de la inspiración en lo tradicional. Esta es una de ellas: una torrija salada, sí… pero con sabor a cocina de siempre.
Torrijas saladas con caldo: una receta sorprendente y fácil de aprovechar
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