Hoy le toca el turno de actualización a una receta que llevaba años en el blog y que he repetido en casa muchas veces desde que la publiqué: los suspiros de amante.
Típicos de Teruel, estos pequeños y deliciosos pastelitos están formados por una tartaleta crujiente que combina de maravilla con un relleno de crema de queso. Al gratinarlos, quedan con un ligero color dorado y el azúcar glas que se añade para rematarlos termina de ajustar el punto dulce.

Además, ¡qué bonito nombre tienen! Suspiros de amante… por si eres de los que les gusta conocer algo más que la receta, al final del post te cuento la historia por la que se llaman así. Pero antes, vayamos a la cocina, que quiero explicarte un poco en qué consiste esta actualización.
Como ocurre con muchas recetas populares, de los suspiros de amante existen distintas versiones de preparación. La que subí hace años a la web la habéis probado ya bastantes de vosotros. Algunos me preguntáis cómo hacer las tartaletas caseras y otros me habéis sugerido que elaborara la crema con un queso de la zona. Así que esta vez no podían faltar ninguna de las dos cosas: ni la receta de la masa para las tartaletas, ni un buen queso para la crema que las rellena.
Y probadas las dos, ¿con qué versión me quedo? La verdad es que creo que, según el momento, elegiría una u otra. Ambas tienen cosas que me gustan:
- la primera es rápida, sencilla y consigue un relleno muy suave y, lo confieso, para mí adictivo. Así que la prepararé esos días en los que busco tener un dulce rico, rápido y sin complicaciones.
- por otra parte, la tartaleta casera me ha encantado y con la variación del queso el relleno queda un poco menos cremoso, pero tiene más sabor y personalidad. Estos suspiros son perfectos para cuando tengo un poco más de tiempo y me apetece un bocado con más contrastes en sabores y texturas.
Para que tú también puedas elegir la que mejor se adapte a lo que buscas en este momento, te dejo ambas explicadas con detalle y paso a paso. Aunque, por si vienes con prisa o prefieres ver la receta de forma más rápida, también te dejo una versión resumida de cada una:
Ingredientes para la primera versión
Para la base:
- unas 20 tartaletas de masa quebrada
Para el relleno de queso:
- 120 g de mantequilla
- 8 quesitos
- 2 huevos tamaño L
- 60 g de azúcar
Para servir:
- azúcar glas al gusto
⏱️ Tiempo: 30 minutos aprox. | 👩🍳 Dificultad: Fácil
Cómo hacer suspiros de amante
➀ Preparar la crema de queso
Ponemos una cazuela al fuego y añadimos la mantequilla troceada. Cuando esté fundida, incorporamos el azúcar y removemos con unas varillas hasta que se haya disuelto.
Añadimos los quesitos y seguimos cocinando a fuego suave, removiendo continuamente, hasta que el queso esté fundido e integrado por completo y tengamos una mezcla fina y sin grumos.
➁ Incorporar los huevos y espesar la crema
En ese momento, incorporamos los huevos y mezclamos de nuevo con las varillas. Seguiremos cocinando a fuego suave unos minutos, la mezcla irá espesando poco a poco. Cuando veamos que está a punto de romper a hervir, apagamos el fuego y retiramos la cazuela.
Dejamos enfriar la crema antes de rellenar las tartaletas.
➂ Rellenar las tartaletas
Una vez que la mezcla ya no esté caliente, pasamos a rellenar las tartaletas. Iremos repartiendo en ellas la crema de queso, con la ayuda de dos cucharitas o de una manga pastelera, como nos resulte más cómodo.
Colocamos las tartaletas rellenas en una fuente apta para el horno.
➃ Gratinar los suspiros de amante
Cuando tengamos todas las tartaletas rellenas, las metemos al horno (que debe estar precalentado).
Ponemos solo la función de gratinador: la crema de los suspiros ya la hemos cocinado antes, así que lo que queremos es, solamente, gratinarlos unos minutos, lo justo para que la superficie adquiera un bonito color dorado.
➄ Espolvorear con azúcar glas y servir
Ya fuera del horno, cuando los suspiros de amante se hayan enfriado, los espolvorearemos con azúcar glas a nuestro gusto y…¡ya los tenemos listos para comer!

Consejos (sirven para las dos recetas)
➤ Cuida la temperatura de los ingredientes: para la crema de queso, lo ideal es trabajar con la mantequilla, los quesos y los huevos a temperatura ambiente. Por el contrario, para la masa de tartaletas casera, es importante que la mantequilla esté bien fría y, una vez hecha, que la masa esté también fría antes de estirarla y cortarla para que no se deshaga.
➤ Vigila el gratinado: no te despistes en los últimos minutos de horno, con el gratinador los suspiros pueden pasar de estar doraditos a quemarse en muy poco tiempo.
➤ Espolvorea el azúcar glas en el último momento: es mejor añadir el azúcar glas justo antes de servir para que la capa blanca y dulce no se disuelva y se mantenga en la superficie.
Vamos ahora con la segunda versión: mira cómo queda

Ingredientes para la segunda versión
para las tartaletas:
- 155 g de harina común
- 45 g de azúcar glas
- 45 g de almendra molida
- 75 g de mantequilla
- 1 huevo tamaño L
- pizca de sal
para la crema de queso:
- 75 g de mantequilla
- 85 g de azúcar
- 125 g de queso semicurado (mejor si es aragonés)
- 100 g de queso crema
- 30 g de almendra molida
- 2 huevos
- 15 g de maicena
Para presentar:
- azúcar glas
Notas sobre el queso:
En función del queso que elijamos, las cantidades pueden necesitar algún ajuste: el contenido de sal, grasa y la acidez e intensidad del sabor pueden variar bastante de un queso a otro. Te recomiendo que pruebes la mezcla una vez cocinada por si hubiera que rectificar, sobre todo, la cantidad de azúcar.
Es recomendable además que lo añadamos rallado muy finito para que se funda más fácilmente y quede una mezcla sin grumos.
⏱️ Tiempo total: 1 hora 20 minutos (Preparación: 30 minutos Reposo: 30 minutos Horneado: 20–25 minutos aprox.)
👩🍳 Dificultad: Media
Elaboración paso a paso
➀ Preparar la masa de las tartaletas
Empezamos poniendo en un bol amplio la harina, el azúcar, la almendra molida y una pizca de sal y mezclándolas para repartirlas bien. Hacemos un hueco en el centro, como si formáramos un volcán, y colocamos aquí la mantequilla troceada.
La iremos trabajándo con los dedos, pero intentando no derretirla, hasta que tengamos una textura similar a arena.

Añadimos ahora el huevo ligeramente batido.

Volvemos a mezclar para unir todo y formar una masa. En esta elaboración es importante no amasar en exceso, simplemente lo justo para conseguir una masa lisa y homogénea.

Cuando la tengamos así, formamos una bola, la envolvemos en film y la llevamos a la nevera para que repose y se enfríe (al menos 30 minutos, si es posible, mejor 1 hora).
➁ Estirar y colocar en los moldes
Pasado el tiempo de reposo, sacamos la masa y la estiramos sobre una superficie ligeramente enharinada hasta tener el grosor deseado.

Cortamos con un cortapastas círculos de diámetro un poco mayor que el de nuestros moldes, y los colocamos en ellos adaptándolos suavemente a las paredes. Con un tenedor, damos unos pinchazos en la base de la masa.
➂ Prehornear
Llevamos al horno (previamente precalentado) y horneamos a 180 ºC, con calor arriba y abajo, durante unos 7-10 min, lo justo para que se vean cocinadas y empiecen apenas a coger color (no hay que dorarlas del todo, que luego más adelante gratinaremos).

➃ Preparar la crema de queso para los suspiros
En una cazuela ponemos la mantequilla y, en cuanto se haya derretido, incorporamos el azúcar. Removemos hasta que se haya disuelto. Añadimos los dos quesos y, a fuego suave, seguimos moviendo hasta que se fundan.

Agregamos ahora la almendra molida y mezclamos hasta integrarla. Incorporamos también los huevos.

Los diluimos en la crema cocinando a fuego suave y sin que la mezcla llegue a hervir.
Por último, añadimos la maicena y continuamos cocinando unos minutos hasta que la crema no tenga grumos y haya espesado (el punto se suele alcanzar justo antes de que comience a hervir).

Comprobamos el sabor por si hubiera que rectificar, retiramos del fuego y dejamos enfriar.
➄ Rellenar las tartaletas y terminar
Cuando la crema de queso ya no esté caliente, rellenamos con ella las tartaletas.

Llevamos de nuevo al horno para darle un toque final de gratinado, y cuando estén doraditas, sacamos, dejamos enfriar y desmoldamos. Para terminar y justo antes de servir, espolvoreamos con azúcar glas.

Versiones resumidas y… ¿me das tu opinión?
Suspiros de amante: el dulce de los Amantes de Teruel
¿Qué te ha parecido la receta?
Ingredientes
para la primera versión
- 20 tartaletas de masa quebrada
- 120 g de mantequilla
- 8 quesitos
- 2 huevos L
- 60 g de azúcar
- azúcar glas al gusto
para la segunda versión
para las tartaletas:
- 155 g de harina común
- 45 g de azúcar glas
- 45 g de almendra molida
- 75 g de mantequilla
- 1 huevo tamaño L
- pizca de sal
para la crema de queso:
- 75 g de mantequilla
- 85 g de azúcar
- 125 g de queso semicurado
- 100 g de queso crema
- 30 g de almendra molida
- 2 huevos
- 15 g de maicena
- azúcar glas al gusto
ELABORACIÓN
* VERSIÓN 1 *
Preparar la crema de queso
- Fundir la mantequilla en una cazuela. Añadir el azúcar y remover hasta que se disuelva. Incorporar los quesitos y cocinar a fuego suave, removiendo hasta obtener una mezcla fina y sin grumos.Agregar los huevos y cocinar a fuego suave, removiendo, hasta que la mezcla espese. Retirar del fuego justo antes de que empiece a hervir y dejar enfriar.
Rellenar las bases y gratinar
- Repartir la crema de queso fría entre las tartaletas.Colocar las tartaletas en una fuente y gratinar, con el horno precalentado y solo con el gratinador, durante unos minutos, hasta que estén doradas.
Terminar
- Dejar enfriar y espolvorear con azúcar glas antes de servir.
* VERSIÓN 2 *
Las tartaletas caseras
- En un bol mezclar harina, azúcar glas, almendra y pizca de sal. Añadir la mantequilla, fría y en daditos e integrar hasta conseguir textura de arena. Agregar huevo batido y amasar lo justo para tener una masa lisa. Tapar y llevar a la nevera al menos media hora. Estirar la masa, cortar y colocar en los moldes. Pinchar la base y llevar al horno, a 180ºC unos 7 minutos (no dorar del todo).
La crema de queso
- Fundir mantequilla, añadirle el azúcar y disolver. Agregar los dos quesos y fundir. Ir incorporando e integrando primero la almendra y luego los huevos, sin que la mezcla hierva. Por último añadir maizena y cocinar hasta espesar. Dejar enfriar la crema.
Gratinado final
- Rellenar con ellas las tartaletas y meter a gratinar en el horno hasta que se doren. Antes de servir, espolvorear con azúcar glas.
Más ideas dulces para cocinar
➤ Si lo que te ha conquistado de estos suspiros es su relleno, en la web hay algunas recetas que creo que también te van a gustar. Puedes probar mi quesada, otro de los grandes dulces tradicionales de nuestro país, en este caso de Cantabria, o mi pastel de yogur, con un interior muy suave y cremoso.
➤ Si lo que te atrae de estos pastelitos es su carácter de dulce tradicional, hay varios que merece la pena descubrir: la sobada riojana, un bizcocho de miga especialmente tierna; el rebojo zamorano sin grasa, un dulce sencillo elaborado con huevo, harina y azúcar; o las torrijas, una receta con mucha historia que nos sigue encantando.
➤ Y si te apetece variar la receta de los suspiros y cambiar el relleno, prueba a rellenar las tartaletas con mi crema pastelera rápida, fácil y sin grumos. Tendrás un postre diferente, más dulce y con ese sabor a vainilla tan reconocible, en lugar del característico punto de queso.
Los Amantes de Teruel: la historia que da nombre a este dulce
Cuenta la leyenda que Isabel de Segura y Diego de Marcilla se amaban desde niños, pero el padre de ella no aceptaba que se casaran porque Diego no tenía dinero. Diego pidió un plazo para hacer fortuna y regresar, pero no llegó a tiempo y a Isabel su padre la casó con otro hombre. A su regreso, Diego desesperado le pidió un último beso, pero ella se lo negó por fidelidad a su esposo… y él murió de pena. Al día siguiente, durante su entierro, Isabel se acercó a su cuerpo y le dio finalmente aquel beso. Después murió también.
No sé cuánto hay de realidad en esta leyenda asociada a los Amantes de Teruel, Isabel y Diego, pero a mí me parece la historia de un amor verdadero, intenso y muy bonito. Y bueno, también, por su desenlace, es triste, aunque, curiosamente, acabaría dando nombre a un dulce irresistible: los suspiros de amante.
La historia de los amantes y su recuerdo ha conseguido sobrevivir hasta el día de hoy. De hecho, sigue estando muy presente ya que cada año, en febrero, la ciudad vuelve a convertirse en escenario de su leyenda durante Las Bodas de Isabel de Segura. Y estos pastelitos se han convertido en un bocado imprescindible para todo aquel que visita Teruel.
Ya ves que hay historias de amor que se viven, otras se cuentan en canciones, algunas las imaginamos gracias a los libros y esta, además, sigue con nosotros también a través de la cocina.



