Sin duda, el pollo en salsa es una de las recetas imprescindibles en cualquier recetario, de las que todos hemos disfrutado alguna vez y que son siempre bienvenidas en la mesa. Este guiso tradicional es un plato de toda la vida, de esos que preparaban nuestras abuelas, perfecto para una comida de domingo, para compartir con familia y amigos, y de los que mejoran de un día para otro.
El secreto está en la cocción que permite que todos los sabores se integren perfectamente: el vino, el brandy, las especias… y ese majado de ajo, pan y azafrán que convierte una salsa normal en algo verdaderamente especial. Y como no, lo mejor de este plato es, sin duda, su salsa; dorada, espesita y llena de sabor.

Te cuento, paso a paso, como preparar la receta.
Ingredientes :
Para el pollo
- 1 pollo limpio troceado para guisar (aproximadamente 1,2-1,5 kg)
- Aceite de oliva
- Sal
Para el majado
- 1 rebanada gruesa de pan duro sin corteza
- 1 diente de ajo grande
- Unas hebras de azafrán
- Perejil fresco
Para el sofrito y la salsa
- 1 cebolla mediana
- 1/2 vaso de vino blanco (unos 100 ml)
- Un chorrito generoso de brandy o coñac
- 1 hoja de laurel
- Agua o caldo de pollo (para cubrir)
🕐 Tiempo de elaboración: 45 minutos 👩🍳 Dificultad: Fácil
Elaboración paso a paso
➀ Preparar el pollo
Comenzaremos limpiando bien el pollo y eliminando los restos de grasa que pueda tener. Es importante secarlo bien con papel absorbente para que luego se dore correctamente y no salpique al freírlo. Salpimientamos todos los trozos generosamente.
Consejo: Si compras el pollo entero, pide que te lo dejen ya troceado para guisar. Así te ahorras trabajo y además aprovecharás todas las partes.
➁ Dorar el pollo
Calentamos aceite de oliva en una cazuela amplia. Cuando tenga temperatura, iremos incorporando los trozos de pollo, sin amontonarlos, para sellar la carne. Lo ideal es cocinar el pollo por tandas, para que se las piezas se doren uniformemente por todos los lados, y a fuego medio-alto.
Este paso es fundamental:un buen sellado conserva jugos y aporta sabor y color tanto al pollo como a la salsa final. Según van estando dorados, los iremos sacando a un plato y reservándolos.
➂ Preparar el majado
En la misma cazuela donde hemoss sofrito el pollo, freímos ahora la rebanada de pan, hasta que tome un bonito color dorado. La sacamos y la pasamos al mortero.
Pelamos el ajo y lo cocinamos también en ese mismo aceite hasta que esté doradito. Lo añadimos al mortero junto con las hebras de azafrán y el perejil fresco (previamente lavado y ligeramente troceado).
Machacamos bien todo hasta conseguir una pasta fina y aromática. Este majado es lo que dará textura a la salsa.
➃ Hacer el sofrito de cebolla
Aprovechamos el mismo aceite de la cazuela (retiramos el excedente si hubiera demasiado) y añadimos la cebolla picada, junto con una pizca de sal. Bajamos el fuego y pochamos suavemente hasta que esté tierna y empiece a tomar un color ligeramente dorado.
Este paso requiere paciencia: una cebolla bien pochada es la base de una buena salsa.

➄ Incorporar el pollo y desglasar
Volvemos a poner el pollo reservado en la cazuela, junto con todos los jugos que haya soltado. Subimos el fuego a medio-alto y regamos con el brandy.
Con una cuchara de madera, rascamos bien el fondo de la cazuela para aprovechar todos los jugos concentrados que ha dejado el pollo. Este proceso se llama desglasar.
Añadimos ahora el vino blanco y dejamos que hierva a fuego fuerte durante 2-3 minutos para que se evapore todo el alcohol. El líquido se reducirá y el olor a alcohol irá desapareciendo.
➅ Añadir el majado y cocinar
Agregamos a la cazuela el contenido del mortero y la hoja de laurel. Removemos bien para que el majado se distribuya.
Incorporamos agua o caldo hasta que los trozos de pollo queden prácticamente cubiertos: recuerda que la salsa irá reduciéndose durante la cocción.
Probamos el caldo y ajustamos de sal. Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos que cueza a fuego suave, con la cazuela ligeramente tapada, durante unos 25-30 minutos.
Truco de la abuela: La cocción debe ser suave y pausada. Así conseguiremos que el pollo quede tierno y jugoso, y que la salsa vaya espesando poco a poco mientras todos los sabores se integran.

➆ El punto final
Es aconsejable ir comprobando de vez en cuando que hay suficiente líquido en la cazuela. Si la salsa reduce demasiado, pondremos un poco más de agua o caldo.
El pollo estará en su punto cuando esté tierno al pincharlo y la carne se desprenda fácilmente del hueso. La salsa debe quedar espesita y ligada.
Dejare reposar unos minutos antes de servir. Este reposo viene muy bien para que los sabores se asienten y la salsa gane cuerpo.
Consejos para que tu pollo en salsa quede perfecto
➤ La cocción lenta es la clave
Como en casi todas las recetas tradicionales de guisos, conviene hacer la cocción a fuego suave. Así se aúnan bien los sabores y la salsa va cogiendo su punto poco a poco.
➤ Elige el corte que más te guste
Puedes preparar la receta con el tipo de corte de pollo que prefieras:alitas, contramuslos, muslos o pechuga. Eso sí, ten en cuenta que el tiempo de cocción dependerá del tipo de corte que utilices. Las pechugas se hacen antes que los muslos, por ejemplo. Ajusta el tiempo según sea necesario.
➤ El majado es lo que marca la diferencia
Al incorporar el majado, el pan aportará cuerpo a la salsa, el ajo y el azafrán añadirán sabor y color, y el perejil fresco le dará un toque aromático al guiso.
➤ Mejor de un día para otro
Si puedes, prepara este guiso el día anterior. Como todos los guisos tradicionales, mejora bastante después de reposar una noche en la nevera. Para servirlo, caliéntalo a fuego suave y, si la salsa ha espesado demasiado, añade un poquito de caldo para aligerarla.
➤ Acompañamientos perfectos
Unas patatas fritas, un poco de arroz blanco o una ensalada fresca son ideales para completar este plato de pollo. Y, por supuesto, buen pan para mojar, para aprovechar hasta la última gota de salsa.

Preguntas frecuentes sobre la receta de pollo en salsa
Cocina unos minutos más con la cazuela destapada y a fuego medio para que reduzca. Si quieres acelerar el proceso o el pollo no necesita más cocción, puedes sacar la carne y reducir solo la salsa a fuego fuerte.
Simplemente añade un poco más de agua o caldo y deja que hierva un par de minutos para integrar los sabores.
Por supuesto. En este caso, con unos 15 minutos de cocción suele ser suficiente, pero para ajustar tiempos y elaboración sigue las instrucciones del fabricante de tu olla.
Sí, pero asegúrate de descongelarlo completamente y secarlo muy bien antes de cocinarlo. El pollo congelado suelta mucha agua, así que es fundamental secarlo bien con papel absorbente.
Una vez cocinado y cuando ya no esté caliente, guardado en un recipiente hermético y mételo en la nevera. También puedes congelarlo sin problemas.
Variaciones para probar
Pollo en salsa con verduras
Añade zanahoria en rodajas en el sofrito y guisantes en los últimos 15 minutos de cocción. Tendrás un plato más completo y con más color.
Versión con almendras
Sustituye el pan del majado por un puñado de almendras tostadas. Le dará un toque más cremoso y un sabor ligeramente dulce muy rico.
Pollo en salsa con champiñones
Saltea unos champiñones e incorpóralos a la cazuela en los últimos 10 minutos. Combinan de maravilla con la salsa.
Versión picante
Añade un poco de pimentón picante al sofrito para darle un toque más intenso al plato.
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Pollo en salsa como el de la abuela: la receta que siempre triunfa
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Ingredientes
- 1 pollo limpio y troceado para guisar
- 1 rebanada gruesa de pan duro sin corteza
- 1 diente de ajo grande
- 1 cebolla mediana
- 1/2 vaso de vino blanco
- Un chorrito de brandy
- 1 hoja de laurel
- Perejil fresco
- Unas hebras de azafrán
- Sal
- Aceite de oliva
ELABORACIÓN
- Limpia y seca bien el pollo. Salpimiéntalo y dóralo por tandas en aceite caliente. Reserva.
- En el mismo aceite, fríe el pan hasta que tome color. Pasa al mortero. Sofríe el ajo, añádelo al mortero junto con azafrán y perejil. Machaca hasta hacer una pasta.
- Pocha la cebolla picada en la cazuela hasta que esté tierna y transparente.
- Incorpora el pollo. Riega con el brandy y rasca bien el fondo. Añade el vino blanco y deja que se evapore el alcohol.
- Añade el majado del mortero y el laurel. Cubre con agua, sala y cuece a fuego suave durante 35-40 minutos hasta que el pollo esté tierno y la salsa haya espesado.
- Deja reposar antes de servir. ¡Prepara el pan para mojar!








