Lo primero, a la hora de preparar este recopilatorio, ha sido intentar fijar cuáles son mis platos de cuchara favoritos. Y me he dado cuenta de que elegiría muchos porque, desde luego, lo que no admite duda es que me encanta el cuchareo.
En casa preparo recetas de cuchara muy a menudo: me gusta llevar a la mesa guisos tradicionales, clásicos de los de las abuelas, aunque si tengo tiempo también disfruto probando combinaciones nuevas, adaptando ingredientes y experimentando un poquito.
Así que no puedo decir que las 18 recetas que he reunido en este recopilatorio sean mis únicas favoritas, pero sí son de las que más me gusta cocinar y, por supuesto, comer junto con los míos.
Entre ellas encontrarás platos muy variados: legumbres con carnes y con sabor a mar, fideos y arroces para comer con cuchara, patatas guisadas en distintas versiones, cremas para las ocasiones en que buscamos algo ligero, cocidos y potajes para cuando nos apetece algo más contundente…Y también, al final del post, varias reglas que suelo seguir para conseguir buenos resultados al preparar platos de cuchara. ¡Vamos con ello!
Platos con legumbres
Siempre incluyo legumbres en el menú semanal, las comemos con bastante frecuencia. En verano suelo hacerlas en ensalada (los garbanzos en ensalada no faltan), pero en cuanto va aflojando el calor vuelven a apetecernos los platos que se disfrutan con algo de caldito y un buen pedazo de pan al lado. Algunos de los que he preparado:
Garbanzos con calamares
Empezamos por este guiso, que tiene un sabor espectacular. ¿Qué ingredientes lleva? Pues además de los garbanzos (pueden ser secoa o ya cocidos), calamares (o chipirones o pota), unas verduras para el sofrito (cebolla, pimiento, ajo, tomate), vino blanco, algunas especias (pimentón, azafrán y opcionalmente cominos), y aromáticos al gusto (laurel y perejil, por ejemplo).
Lentejas estofadas con arroz y costillas
Con costillas, con chorizo, solo con verduras, con arroz, con morcilla… las recetas de lentejas admiten muchas variaciones. Entre las más completas que suelo preparar, esta que combina la legumbre con arroz y costillas, uno de esos platos que me recuerdan a mis comidadas de infancia.
Guiso de garbanzos con jamón y pollo
Este guiso de garbanzos lleva un majado de ajo, almendras y azafrán que le da ese sabor de la cocina tradicional de toda la vida. Es económico, sano y, con el pollo, el jamón y el huevo, tenemos una combinación de ingredientes que lo convierte también en un plato muy completo.
Garbanzos con langostinos
Una receta tierra-mar que es pura delicia. El toque marinero del fumet casero transforma unos garbanzos normales en algo realmente especial. Si la pruebas, querrás repetirla, te lo aseguro. Como todo buen guiso, está todavía mejor al día siguiente cuando el caldo coge más sabor y consistencia.
Recetas de cuchara con patatas
Las patatas son otro de esos ingredientes sencillos con los que nos podemos lucir fácilmente al preparar un guiso de cuchara: absorben muy bien los sabores y, si en vez de cortarlas las cascamos, el caldo queda espesito y ligado. Admiten versiones para todos los gustos, aquí te dejo algunas ideas:
Patatas guisadas con carne
Mi versión casera del calderillo bejarano, adaptada con menos especias pero igual de sabrosa. La carne se dora bien al principio para que quede jugosa, y las patatas se cocinan acompañadas de un buen sofrito de verduras. Un plato tradicional de los que gustan a todos.
Patatas con calamares
Un guiso muy sencillo de hacer y de los de repetir: el caldo queda meloso y las patatas absorben todo ese sabor marinero que te hace mojar pan sin parar.
Patatas con costillas
Otro plato con costillas, que a mí me gusta muchísimo el sabor que dejan en el caldo. Una receta de cocina casera para comer con cuchara,… y con las manos, que las costillas lo piden.
Patatas guisadas a la marinera
Uno de los guisos marineros más sabrosos que he preparado, ¡ese caldo merece no dejar ni gota en el plato! Y, por supuesto, se pueden adaptar ingredientes y usar los mariscos que tengamos en la nevera o el congelador: almejas, mejillones, langostinos, berberechos…
Patatas en salsa verde con merluza y calamares
Este guiso tiene ese toque de salsa verde que lo hace diferente y muy sabroso. Perfecto para los días en que apetece un plato reconfortante que te llene la cocina de buenos aromas.
Fideos y arroces caldosos
Aunque también tienen cabida entre semana, este tipo de platos caldosos con fideos o arroz me gustan sobre todo para domingos o días en los que puedo cocinarlos y comerlos con calma: cuando más ricos están es recién hechos, así que merece la pena organizarse y prepararlos para tenerlos listos justo cuando los vayamos a servir.
Fideos a la cazuela
Una receta muy sencilla en ingredientes pero con un sabor increíble. En esta ocasión lo preparé con panceta y costillas, pero es otro de esos guisos que admite muchas variaciones según lo que tengas en casa.
Arroz meloso con langostinos
Un arroz cremoso y lleno de sabor marinero, perfecto para disfrutar sin prisa. Con un buen caldo casero y removiendo durante la cocción, el resultado es riquísimo.
Cazuela de fideos a la marinera
La clave, cómo no, está en un buen caldo de marisco y en respetar los tiempos de cocción para que el guiso quede en su punto: con los fideos caldosos y los mariscos jugosos.
Cremas y sopas
Para los días en los que queremos comer sano y bien sin complicarnos mucho, una sopa o crema viene estupendamente. Las que más nos gustan en casa son las de verduras, sobre todo la minestrone, y las cremas de calabaza y calabacín en tiempo frío (aunque en verano y primavera somos más de vichyssoise)
Crema de calabaza
La calabaza aporta un toque ligeramente dulce que combina a la perfección con la zanahoria. Juntas funcionan muy bien y con ellas podemos preparar esta crema, ideal para primeros platos o cenas de diario.
Crema de calabacín
Una de mis cremas favoritas desde niña. Entre los trucos que he aprendido para dejarla a mi gusto: saltear las verduras antes de cocerlas y añadir el caldo poco a poco al triturar. Así se gana en sabor y se ajusta mejor la textura.
Minestrone
Esta sopa de origen italiano es una estupenda manera de dar salida a las verduras que tenemos en la nevera. Admite muchas combinaciones de vegetales y además lleva pasta y legumbres, así es que es muy, muy completa.
Cocidos y potajes
Los cocidos son los grandes platos de cuchara de nuestra cocina española. Contundentes, nutritivos y perfectos para compartir en familia. Y es que, por mucho que cambien las modas, un buen cocido o un potaje siempre es bien recibido en la mesa
Cocido casero
Una de las recetas más tradicionales y versátiles de nuestra gastronomía. Este cocido se prepara con garbanzos, pollo, morcillo, tocino, jamón, pie de cerdo, repollo y chorizo. Se sirve en dos o tres vuelcos según la costumbre de cada casa. Con lo que sobra, yo suelo hacer unas croquetas de cocido o una ropa vieja, las dos son estupendas opciones que resuelven otra comida o cena de forma económica y fácil.
Potaje de vigilia
Uno de los grandes clásicos de la cocina de Cuaresma. Hay casi tantas versiones como casas en las que se cocina y esta mía va acompañada de unos rellenos de bacalo al estilo de los del cocido. Es ideal para disfrutar de legumbres con pescado y verduras: mucho sabor sin nada de carne.
Rancho aragonés
Un guiso tradicional de Aragón con mucho carácter. Lleva carne (cordero, pollo o caza), un buen sofrito, patatas, arroz y un toque de vino. Es contundente, lleno de sabor y perfecto para reuniones en familia. Un plato que ha alimentado a generaciones y que sigue siendo una apuesta segura.
Mis consejos para conseguir buenos platos de cuchara
Como te decía al principio, en casa nos gusta mucho el cuchareo, así que después de preparar bastantes platos de cuchara, he aprendido algunos trucos que suelo utilizar siempre. Aquí te los comparto:
Un buen sofrito es la base perfecta
No hay que tener prisa con el sofrito: fuego suave, que las verduras se cocinen bien, que suelten todo su sabor y, si el sofrito lleva tomate, que quede reducido.
Un buen caldo marca la diferencia
Si vamos a usar caldo en lugar de agua, lo ideal es utilizar uno casero, pero si no tenemos uno a mano ni tiempo de hacerlo, podemos usar uno comercial. Eso sí, hay que intentar que sea de buena calidad, porque ahí va mucho del sabor final del plato.
En cuanto a la cantidad de caldo, en general no hay problema en ir ajustándolo durante la cocción (salvo en arroces, aquí es mejor calcular la proporción adecuada desde el principio). Y si hay que añadir más agua o caldo, mejor que esté caliente, para no cortar la cocción.
Las patatas, mejor cascadas que cortadas
Si vamos a hacer un guiso de patatas, las cascaremos o chascaremos en lugar de cortarlas con cuchillo. Así sueltan más almidón y el caldo queda más espeso y ligado. Es un truco que se usa en muchas recetas tradicionales y funciona de maravilla.
Salar las legumbres al final
Las lentejas, garbanzos o alubias quedan más tiernas si las salamos al final de la cocción, cuando ya están casi hechas.
El reposo mejora el sabor
Casi todos los guisos suelen estar mejor al día siguiente: el caldo se asienta, los sabores se integran y todo gana en intensidad. Así que, siempre que podamos, es interesante plantearse prepararlos con antelación (salvo en arroces y guisos con pasta).
No hay que olvidar el pan
Para mí los platos de cuchara y el buen pan son inseparables. Ese caldo sabroso pide ser mojado y rebañado, así que un buen pan cerca siempre se agradece.
Espero que este recopilatorio te sirva de inspiración y te facilite la tarea cada vez que te apetezca un buen plato de cuchara. Elige las recetas que más te gusten, adapta los ingredientes a tu familia y disfruta de esos platos que saben a casa, a tradición y a buenos momentos alrededor de la mesa. ¡Gracias por llegar hasta aquí!


















