Hoy hacemos buñuelos de viento: pequeños y redonditos bocados dulces, dorados por fuera y con un interior tierno, huequito y aireado, como ya adelanta su nombre.
No pueden faltar en la festividad de Todos los Santos, aunque los buñuelos de viento están tan ricos que cualquier momento es bueno para prepararlos. Recién hechos y simplemente rebozados en azúcar son una delicia, pero su interior ahuecado también invita a rellenarlos con nata, crema pastelera, trufa…¡hay muchas formas de disfrutarlos!

Desde mi punto de vista, para conseguir unos buenos buñuelos de viento las claves son la textura y consistencia de la masa y una fritura a la temperatura adecuada. Si controlamos bien estos dos puntos, las pequeñas porciones de masa, al freírse, van a ir creciendo, expandiéndose y volteándose hasta transformarse en buñuelos doraditos.
A continuación te muestro, paso a paso, cómo es su elaboración. He acompañado la receta con fotografías de todo el proceso, para que puedas ver cómo va cambiando la masa y cómo reconocer cuándo está en su punto. Y, por si ya conoces estos detalles y prefieres simplemente ver lista de ingredientes y elaboración rápida, te dejo también disponible una versión resumida:

Ingredientes para hacer buñuelos
- 150 ml de agua
- 35 ml de leche
- 50 g de mantequilla
- 125 g de harina de todo uso
- 1 g de levadura química
- 4 huevos L (medida variable)
- ralladura de limón o aroma al gusto (opcional)
- aceite de girasol para freír
- azúcar para rebozar
➤ Nota sobre los ingredientes: partimos de 4 huevos, es una cantidad orientativa y puede variar. No todas las harinas son iguales, ni todos los huevos tienen el mismo tamaño, por eso los iremos añadiendo de uno en uno y comprobando el punto de la masa (te lo explico en el punto ➂).
🕛 Tiempo total: 40 minutos | 👩🍳 Dificultad: Fácil – media
Cómo hacer buñuelos de viento: receta paso a paso
➀ Calentar los líquidos y añadir la harina
Ponemos al fuego una cazuela con el agua, la leche y la mantequilla. A fuego medio, esperamos a que la mantequilla se funda por completo y la mezcla rompa a hervir.
En ese momento incorporamos la harina, toda de una vez, junto con la pizca de levadura.

➁ Cocinar la masa
Enseguida, y ahora a fuego suave, comenzamos a remover con una cuchara de madera. Poco a poco, harina y líquido se irán integrando y formando una masa.

Debemos seguir cocinando, sin dejar de mover, hasta que no haya nada de harina sin disolver y la masa sea homogénea, se desprenda con facilidad de las paredes del cazo y, al tocarla, no resulte pegajosa.

➂ Incorporar los huevos
Pasamos la masa a un recipiente fuera del fuego y la dejamos reposar unos 15 minutos, para que se temple y podamos añadir los huevos sin riesgo de que se cuajen.
Una vez que haya templado, empezamos a agregar los huevos. Debemos añadirlos gradualmente, de uno en uno: como te decía en el apartado de ingredientes, normalmente la medida es de 4 huevos, pero la cantidad final dependerá de lo que pida la masa.
Incorporamos el primer huevo y comenzamos a mezclar. Al principio cuesta un poco, pero la masa lo va a ir absorbiendo. Cuando ya lo tengamos totalmente integrado, agregamos el segundo y vamos repitiendo el procedimiento: no ponemos un huevo nuevo hasta que el anterior se haya diluido por completo en la masa.

Con tres huevos incorporados, conviene ir viendo la densidad de la mezcla. La masa debe quedar homogénea, ligeramente brillante y con suficiente consistencia para poder dar forma antes de freír. Además, para comprobar el punto, podemos levantar la cuchara de madera: la masa debe desprenderse de ella y caer formando una especie de triángulo. Esto es lo que se denomina punto pico de pato, si no hemos alcanzado este punto, añadimos un huevo más.

En la elaboración de hoy, por ejemplo, añadí 4 huevos y la masa aún seguía un poco espesa, así que batí aparte un huevo más e incorporé una pequeña cantidad al bol, así conseguí la textura que me gusta.
Añadimos ralladura de limón (rallada finita) al gusto y mezclamos hasta repartirla en la masa.
➃ Freír los buñuelos
Nos vamos de nuevo al fuego, esta vez para hacer la fritura. Lo ideal es utilizar un cazo o sartén no muy ancho, pero con fondo, ya que necesitamos abundante aceite para freírlos.
Ponemos el aceite a calentar, hasta que haya adquirido bastante temperatura, pero sin llegar a humear. Vamos cogiendo porciones de masa con una cucharita y, con la ayuda de otra, les damos un poco de forma y las vamos depositando con cuidado en el aceite caliente. Lo ideal es hacer bolitas no muy grandes y no poner muchos buñuelos a la vez en la sartén, puesto que van a crecer bastante.

Y, para que se puedan cocinar bien por dentro sin dorarse en exceso por fuera, conviene controlar la temperatura: en mi cocina suelo dejar el fuego a potencia media, no muy alta, y voy ajustando según veo cómo se fríen.
A medida que se van haciendo, los buñuelos van a ir creciendo y, normalmente, se irán dando la vuelta ellos solos aunque, si es necesario, podemos girarlos nosotros con la ayuda de una espumadera, para que se doren por todos los lados y se cocinen de forma uniforme.
Y una vez que los tengamos bien hechos, los retiramos de la sartén, escurriendo el aceite y los vamos dejando en un plato con papel absorbente.

➄ Pasar por azúcar
Solo nos queda darles a los buñuelos un ligero rebozado en azúcar: para que se adhiera mejor, lo mejor es hacerlo cuando están aún templaditos.

Recién hechos es cuando más ricos están, así que vamos ya con nuestra fuente de buñuelos a la mesa y ¡a por ellos!

Versión resumida y… ¿me das tu opinión?
Buñuelos de viento: receta paso a paso
¿Qué te ha parecido la receta?
Ingredientes
- 150 ml de agua
- 35 ml de leche
- 50 g de mantequilla
- 125 g de harina de todo uso
- 1 g de levadura
- 4 huevos L medida variable
- ralladura de limón o aroma al gusto opcional
- aceite para freír
- azúcar para rebozar
ELABORACIÓN
Masa al calor
- Poner en un cazo el agua, la leche y la mantequilla. Calentar hasta que la mezcla comience a hervir y la mantequilla se funda.
- Incorporar toda la harina y la levadura. Remover hasta integrarla y obtener una masa que se separe de las paredes del cazo.
Añadir los huevos
- Pasar la masa a un bol fuera del fuego y dejar templar.Agregar los huevos de uno en uno: integrar bien cada huevo en la masa antes de añadir el siguiente. La cantidad puede variar, hay que ir incorporando hasta tener una masa homogénea y que al caer de la cuchara forme lo que llama el pico de pato. Aromatizar con ralladura de limón.
Freír los buñuelos
- Calentar abundante aceite. Con la ayuda de dos cucharitas ir depositando porciones no muy grandes de masa (crecen bastante). Freír a temperatura media, ajustando la potencia del fuego para que queden doraditos por todos los lados y de tiempo a que se hagan por dentro.
- Ya cocinados, retirar con una espumadera y colocar en una plato con papel absorbente.
Rebozar en azúcar
- Aún templados, pasamos los buñuelos por azúcar y servimos.
¿Preparamos más buñuelos?
Podemos repetir esta misma receta, aunque otra cosa que me gusta de los buñuelos es que premiten preparar bastantes versiones, tanto dulces como saladas, siguiendo recetas tradicionales o experimentando con ingredientes diferentes… podemos adaptarlos a lo que nos apetezca o necesitemos en el momento. Por aquí te dejo algunas otras recetas que también han pasado por mi cocina:




