El caldo de pollo es mucho más que un plato tradicional o una simple receta, este plato es un verdadero aliado en la cocina, un compañero indispensable y esencial para cualquier cocinero.
Y es que un buen caldo casero es un estupendo punto de partida a la hora de preparar sopas, salsas, platos de cuchara, arroces… y otras muchas elaboraciones.

Además, es una solución perfecta para dar salida a algunas verduras de esas que que tenemos en el frigorífico y ya están pidiendo ser utilizadas, y también nos permite utilizar partes del pollo que a menudo consideramos un descarte. El caldo de pollo nos permite utilizar ambas cosas en el momento, aunque si lo prefieres también puedes guárdalas en el congelador y tener así siempre a mano los ingredientes necesarios para un preparar caldo casero lleno de sabor.
Ingredientes para hacer caldo de pollo:
- partes de pollo con hueso : carcasa, cuello, cuerpo
- trozos con carne: alas, muslos o traseros de pollo
- 2 dientes de ajo
- verduras básicas: 1 ó 2 zanahorias, 1 puerro, media cebolla (todo ya limpio)
- otras verduras opcionales: 2 hojas de apio, medio nabo, hojas de repollo, patatas,…
- hierbas aromáticas: perejil, laurel
- aceite de oliva
- sal
- agua
Video con la Receta
Si te apetece comentar la receta o necesitas aclarar alguna duda, puedes hacerlo en mi canal de Youtube. Allí también podrás suscribirte si quieres que te llegue una notificación cada vez que publique un nuevo vídeo.
Paso a paso: Cómo preparar un caldo de pollo casero
➀ Sofreír el pollo y el ajo
Para hacer este caldo podemos utilizar la olla exprés o una cacerola amplia y alta . En cualquiera de los casos, lo primero que haremos será calentar un poco de aceite y añadir un par de dientes de ajo y las partes del pollo que vayamos a usar. Lo ideal es aprovechar partes del pollo con hueso, como la carcasa de la pechuga, el cuerpo o el cuello, que son perfectas para esta preparación.

Si además podemos añadir trozos con carne, como las alitas o los traseros de pollo, conseguiremos un caldo aún más sabroso y completo. Doramos todo a fuego medio alto y vigilando que no se quemen los ajos.
➁ Dorar las verduras
Cuando veamos que el pollo tiene ya un color dorado añadiremos las verduras. Para mí son imprescindibles zanahorias, puerro y cebolla, pero además puedes utilizar muchas otras, no dudes por ejemplo en usar esas que están a punto de estropearse en tu nevera: apio, nabo, unas hojas de repollo, ¡lo que tengas a mano!

➂ Cubrir con agua y aromatizar
Ahora, cubrimos todos los ingredientes con agua, salamos y podemos añadir también perejil, laurel o alguna hierba aromática.

➃ Cocer el caldo de pollo
Llevamos todo a ebullición y, una vez que el caldo comience a hervir, desespumaremos, ya que esto nos ayudará a conseguir un caldo más limpio y claro.

Finalmente tapamos la cazuela o la olla y ¡a cocer!
- si, como yo, lo preparas en cazuela, baja el fuego y cocina a fuego lento durante al menos una hora, aunque cuanto más tiempo lo dejes, más sabor concentrado adquirirá el caldo.
- también se puede realizar la cocción en olla rápida y, en este caso, lo recomendable es seguir las instrucciones del fabricante. Y es importante tener en cuenta que si utilizamos olla no debemos sobrepasar nunca los límites de llenado máximo (consulta las instrucciones del fabricante para saber la cantidad máxima permitida en la tuya.)
➄ Colar el caldo casero

Una vez que haya pasado el tiempo de cocción probaremos el punto de sabor. Si es necesario, podemos ajustarlo.
Por último, separamos las verduras, los restos de pollo y el líquido lo pasamos a través de un colador de malla fina.
Algunos consejos
Desgrasa el caldo de pollo para un resultado más limpio
El caldo estaría ya listo para usarse pero, si dispones de tiempo, te recomiendo que lo dejes hasta el día siguiente en la nevera. Se formará una capa de grasa en la superficie que podremos retirar fácilmente, dejando así un caldo aún más ligero y desgrasado.
Aprovecha al máximo las sobras del caldo
¿Qué podemos hacer con los restos? Pues las verduras cocidas podríamos por ejemplo aprovecharlas para un puré o una crema y, si hemos utilizado carne de pollo, emplearla para croquetas o picadillos.
Preguntas frecuentes sobre el caldo de pollo casero
¿Puedo congelar el caldo de pollo?
Sí, el caldo se congela perfectamente. Usa recipientes herméticos o bolsas para congelar. Una buena idea es utilizar recipientes para hacer cubitos de hielo, así tendremos el caldo en porciones para ir utilizándolo poco a poco.
Y si no lo congelo, ¿cómo lo conservo?
Siempre en el frigorífico y tapado o en un recipiente hermético.
