Sencilla, sabrosa, con ingredientes básicos y mucho carácter. Esta receta tradicional del sur de Italia (uova in purgatorio) combina huevos, tomate y picante en una sartén. Se cocina rápido, se sirve con pan y se disfruta hasta la última gota.

Un poco de historia
Aunque se asocian sobre todo con Nápoles y el sur de Italia, los uova in purgatorio tienen raíces humildes y profundas: nacen como receta de aprovechamiento, pensada para dar nueva vida al pan duro y a los ingredientes más básicos de la despensa. El nombre, tan llamativo, se cree que alude al contraste entre las claras de los huevos (las almas) y la salsa roja y burbujeante (el fuego del purgatorio).
Este plato ha pasado de ser comida cotidiana a símbolo cultural, apareciendo incluso en novelas, películas y series italianas. Su sencillez no le quita profundidad: al contrario, es un ejemplo perfecto de cómo con muy poco, se puede hacer mucho.
Además esta receta forma parte de #MujeresQueInspiran, sección de mi Instagram, y está dedicada a Artemisia Gentileschi, una de las grandes pintoras del barroco. Más abajo te cuento por qué.
Ingredientes (1–2 personas):
- 3 huevos
- 1 bote de tomate entero pelado (480 g peso escurrido) o tomates maduros
- 1 diente de ajo
- 1–2 guindillas (según tolerancia al purgatorio)
- Sal y pimienta
- Perejil o albahaca
- Aceite de oliva
- Pan tostado para acompañar
Paso a paso de la receta:
1. Frotar el ajo
Pelamos el diente de ajo y lo frotamos sobre el fondo de la sartén con un poco de aceite. Lo haremos a fuego suave para que deje su sabor sin quemarse.

Si prefieres un resultado más intenso, puedes dorarlo ligeramente.
2. Añadir el tomate y las guindillas
Incorporamos el tomate pelado troceado (o triturado si lo prefieres), junto con parte de su jugo y una o dos guindillas. Añadimos sal y pimienta al gusto.

Tapamos y cocinamos durante unos 15 minutos a fuego medio-bajo, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese. Podemos aprovechar este tiempo para tostar unas rebanadas de pan.
3. Incorporar los huevos
Con una cuchara, hacemos tres huecos en la salsa. Cascamos un huevo en cada hueco, con cuidado de que no se rompa la yema.

Añadimos sal, tapamos la sartén y dejamos cocinar a fuego medio hasta que las claras estén cuajadas y las yemas al punto que nos guste.

4.Aromatizar y servir
Espolvoreamos con perejil picado o añadimos unas hojitas de albahaca antes de servir. Y, por supuesto, acompañamos con pan tostado para mojar.

VÍDEO con la receta
Si prefieres seguir esta receta con una explicación más visual y detallada, no te pierdas el video que he preparado para ti en mi canal de YouTube. En él, te muestro cada paso de esta receta y algunos consejos adicionales.
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Preguntas frecuentes
¿Puedo usar otro tipo de tomate?
Sí. Si tienes tomates maduros, pélalos y tritúralos. También puedes usar tomate triturado de buena calidad.
¿Se puede hacer al horno?
Sí, aunque no es lo habitual. Puedes montar la salsa en una fuente apta para horno, añadir los huevos y hornear a 180 °C hasta que cuajen.
¿Se puede guardar para el día siguiente?
No lo recomiendo. Este plato está pensado para comerse recién hecho, con la yema aún cremosa y el pan crujiente al lado.
Huevos al Purgatorio, la receta italiana que combina sabor, historia y carácter
#Mujeresqueinspiran: Artemisia Gentileschi, valentía en el barroco
Conocemos a muchos pintores del barroco, entre ellos no siempre se menciona a una mujer que estuvo a la altura: Artemisia Gentileschi . Nacida en Roma en 1593, hija del pintor Orazio Gentileschi, aprendió el oficio desde muy joven, pero pronto desarrolló una voz propia, con una pintura poderosa, directa y profundamente emocional.
Su carrera estuvo marcada por el talento y por la violencia que sufrió: fue violada, y tuvo que enfrentarse a un juicio público en el que fue humillada y torturada para demostrar que decía la verdad. A pesar de todo, no solo continuó pintando, sino que su obra se volvió aún más firme, más decidida.
Artemisia se convirtió en la primera mujer admitida en la Accademia delle Arti del Disegno de Florencia y trabajó en diversas cortes europeas. Sus cuadros representan a mujeres fuertes, protagonistas, activas —Judith, Cleopatra, Susana— y lo hacen desde una mirada rara en su tiempo: la de una mujer.
Hoy se la reconoce como una figura clave del barroco italiano, admirada por su obra. Esta receta, sencilla pero con fuego dentro, va dedicada a ella.






