Las recetas de pollo a la cerveza, como casi todas las de pollo en salsa, son todo un clásico de los menús caseros. Lo que las hace irresistibles es que son elaboraciones sencillas y con las que se consigue llevar a la mesa un plato rico y económico.
En este caso además, la elaboración se realiza en una sola cazuela y no lleva mucho tiempo. Este pollo a la cerveza lo he preparado muchas veces, probando pequeñas variaciones, aunque respetando tres puntos que creo imprescindibles para un buen resultado: hacer un buen dorado de la carne, cocinar el sofrito a fuego lento y utilizar una cerveza que esté a la altura. Y como siempre se suele decir en los platos con salsa: acompañado de un buen pan y, a ser posible, poder disfrutarlo con tiempo.

Pollo a la cerveza: ingredientes que necesitamos
- 1 pollo troceado para guisar (también sirven solo muslos o contramuslos)
- 200 ml de cerveza (preferiblemente rubia)
- 1 cebolla grande
- 3 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- 3 cucharadas de tomate triturado (preferiblemente casero)
- 400-500 ml de caldo de pollo
- 1 cucharada de harina
- 1 cucharadita de hierbas aromáticas (orégano, tomillo)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida
🕛 Tiempo total: 1 hora | 👩🍳 Dificultad: Fácil
Videoreceta de pollo a la cerveza
Elaboración paso a paso
➀ Preparando el pollo: la base del sabor
Limpiamos bien el pollo y retiramos el exceso de grasa que pueda tener. Salpimentamos generosamente cada pieza por ambos lados.
Calentamos aceite abundante en una cazuela amplia, a fuego medio-alto. Cuando haya tomado temperatura, incorporamos las piezas de pollo: si es necesario las cocinamos por tandas, para que se puedan sellar todas de forma uniforme.
Doramos la carne hasta conseguir un buen color por todas las caras. Retiramos el pollo a un plato o fuente donde podamos recoger también los jugos que vaya soltando, y reservamos.
➁ El sofrito: punto clave para la salsa
Retiramos el exceso de aceite de la cazuela, dejando lo justo para cocinar el sofrito. Incorporamos la cebolla cortada en juliana fina, los ajos pelados y enteros, y las hojas de laurel. Añadimos una pizca de sal y pochamos a fuego suave durante aproximadamente 8-10 minutos.
La cebolla debe quedar tierna y ligeramente doradita, pero no tostada. Cuando esté en su punto, agregamos la harina y cocinamos 2-3 minutos más, removiendo constantemente para evitar que se queme.
➂ La cerveza: desglasar y reducir
Devolvemos el pollo a la cazuela junto con todos sus jugos. Regamos con la cerveza y subimos el fuego para que hierva con fuerza durante 3-4 minutos. Aprovecharemos para desglasar bien el fondo con una cuchara de madera. Al final de este paso, el alcohol debe haberse evaporado y la cerveza haber quedado reducida aproximadamente a la mitad.
➃ La cocción perfecta
Bajamos el fuego e incorporamos el tomate triturado y las hierbas aromáticas. Mezclamos bien y añadimos también caldo de pollo caliente hasta cubrir las piezas, pero sin taparlas completamente.
Cuando rompa a hervir, reducimos el calor, y tapamos parcialmente. Cocinamos a fuego suave durante 20-25 minutos o hasta que el pollo esté tierno y se desprenda fácilmente del hueso al pincharlo con un tenedor.
➄ El toque final
Retiramos las piezas de pollo y trituramos la salsa con una batidora de mano hasta conseguir la textura deseada (podemos dejarla con trocitos o completamente lisa).
Devolvemos el pollo a la cazuela y cocinamos junto unos minutitos más para que se integren los sabores. Antes de servir, comprobamos el punto de sazón de la salsa y lo ajustamos si es necesario.

Consejos para un resultado perfecto
➤ Calidad de la cerveza: no es necesario utilizar una cerveza cara, pero sí una que nos guste beber. Parte de su sabor y su aroma va a quedar en la salsa, así que conviene elegir una con un mínimo de calidad.
➤ No te saltes el dorado: en este paso conseguimos que los jugos del pollo se conserven y el pollo comienza a dejar su sabor en la cazuela.
➤ Paciencia con el sofrito: Cocínalo a fuego suave y sin prisas, ya que es una de las bases de una buena salsa.
➤ Textura y sabor final de la salsa: Ajusta justo antes de servir, una vez que pollo y salsa hayan cocinado juntos unos minutos.
Preguntas frecuentes sobre el pollo a la cerveza
⨀ ¿Qué tipo de cerveza es mejor? En mi opinión, las cervezas rubias o tostadas son las que mejor resultado dan en este guiso de pollo, dejando un punto suave en la salsa. Las cervezas negras aportan un sabor más amargo e intenso, que creo que combina mejor con otros tipos de carne.
⨀ ¿Puedo usar otras partes del pollo? Por supuesto, puedes adaptar la receta a los cortes de pollo que tengas en casa: solo ajusta los tiempos de cocción según el corte elegido.
⨀ ¿Qué hago si la salsa queda muy líquida? Cocina destapado unos minutos más o mezcla una cucharadita de maicena con un poco de agua fría, añádela al guiso y cuece unos minutitos.
⨀ ¿Se puede preparar con antelación? Sí, y además gana sabor. Para conservarlo, guárdalo tapado en la nevera. A la hora de servir, recalienta a fuego suave y, si la salsa ha espesado un poco, añade algo de caldo.









