Económico y facilísimo de hacer, el pollo al horno es una de esas recetas que gusta a todo el mundo y con la que triunfar con los tuyos sin apenas trabajar.
En casa lo aliñamos con un sencillo y rápido adobo, que le aporta un punto extra de sabor y jugosidad y lo acompañamos, cómo no, con una buena guarnición de patatas, que se cocinan en el horno al mismo tiempo que el pollo, ya te digo que esta combinación está para chuparse los dedos!!

Ingredientes para hacer pollo al horno
Para el pollo:
- 6 muslos de pollo (con contramuslos)
- 1.200 g de patatas harinosas
- Sal y pimienta negra recién molida
- Un chorrito de vino blanco
- Aceite de oliva
Para el aliño casero:
- 3 dientes de ajo grandes
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de tomillo seco
- 125 ml de vino blanco
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 35 ml de zumo de limón recién exprimido
- Sal gorda al gusto
Elaboración paso a paso
➀ El aliño: la base del sabor del pollo al horno
En mi opinión, el verdadero secreto de un pollo al horno espectacular está en el marinado. Yo lo preparo así: en un mortero, machaco los ajos pelados con una pizca de sal gorda hasta obtener una pasta aromática. Después lo paso a un bol amplio y añado el tomillo, el pimentón dulce, el zumo de limón, el vino blanco y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Solo queda mezclar bien hasta integrar todos los sabores… y ya tienes un aliño casero capaz de transformar el pollo en un plato aún más rico.
➤ Las cantidades del aliño son adaptables: puedes añadir más o menos zumo o pimentón en función del punto de sabor que quieras darle al pollo. También puedes incorporar otras hierbas aromáticas, como orégano o romero.
➁ Aliñar el pollo y dejarlo reposar
Vertemos el aliño sobre las piezas de pollo, procurando que quede bien repartido. Les daremos la vuelta para que se impregnen por ambas caras.
El pollo ya estaría listo para ir al horno, pero si disponemos de tiempo, lo ideal es tapar la fuente con film y dejarlo reposar en la nevera al menos 1 hora (mejor toda la noche). Así absorberá mucho mejor los sabores del marinado.
➂ Preparar las patatas para la guarnición
Mientras el pollo reposa, ponemos el horno a precalentar a 200 °C y podemos ir adelantando la elaboración de las patatas.
Las pelamos, las lavamos bien y las cortamos en gajos medianos (también podemos hacerlas en rodajas, pero no muy finas, para que se cocinen al mismo tiempo que el pollo).
Colocamos las patatas en un recipiente, les añadimos sal y pimienta al gusto, y las regamos con un chorrito de vino blanco y un hilo de aceite de oliva. Removemos bien para que se impregnen y dejamos reposar unos minutos.
Aprovechamos este momento para sacar el pollo del frigorífico y condimentarlo con sal y pimienta por ambas caras.
➃ Pollo y patatas: montaje en la bandeja
Con todo listo, pasamos ahora las patatas a la bandeja del horno, ligeramente engrasada, y las distribuimos como base. Colocamos encima las piezas de pollo, primero con la piel hacia abajo, y vertemos sobre toda la bandeja el aliño preparado.
Ya tenemos el pollo y su guarnición listos para que el horno haga el resto del trabajo.
➄ La cocción del pollo al horno: el momento clave
Hornearemos con calor arriba y abajo, a 200 °C.
- Primera fase (25–30 min): dejamos que el pollo se cocine con la piel hacia abajo. Las patatas empezarán a dorarse y el pollo tomará color.
- Segunda fase (20–25 min): damos la vuelta al pollo (piel hacia arriba), comprobamos si hay suficiente líquido en la bandeja y, si no, añadimos un poco de agua, caldo o vino blanco. Continuamos el horneado hasta que la piel quede dorada y crujiente.
➅ El toque final: reposo y presentación
Sacamos la bandeja del horno y dejamos que el pollo repose 5 minutos antes de llevar a la mesa. Este gesto sencillo permite que los jugos se redistribuyan y la carne se asiente.
Servimos el pollo acompañado de sus patatas doraditas.

Consejos para un pollo bien cocinado
➤ Elige piezas de tamaño similar: es la forma de que todas se hagan de manera uniforme y queden en su punto óptimo de cocinado.
➤ No escatimes en el aliño: ajo, hierbas, limón y vino blanco son la base del sabor; ajústalos o sustitúyelos a tu gusto o en función de lo que tengas en casa.
➤ El horno: precalienta siempre antes de meter el pollo, intenta no abrir mucho la puerta y ten en cuenta que cada horno es distinto: tiempos y temperaturas pueden variar en función de cómo sea el tuyo.
➤ Controla los líquidos de la bandeja: si se seca demasiado, añade un poco de caldo, agua o vino blanco para que el resultado sea jugoso.
Mira cómo lo cocino yo (vídeo paso a paso)
Si prefieres seguir la receta con una explicación más visual y cercana, no te pierdas el vídeo completo en mi canal de YouTube. En él te muestro cómo lo cocino yo paso a paso y comparto algunos consejos extra.
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Variaciones que funcionan con el pollo al horno
⨀ Con verduras de temporada
Podemos completar la guarnición de patatas con calabacín, pimientos, cebolla… lo ideal es elegir verduras que tengan un tiempo de cocción similar y añadirlas cortadas en trozos medianos.
⨀ Con limón y perejil fresco
Aunque el aliño ya aporta un punto de sabor muy rico, si prefieres un toque cítrico más intenso, incorpora unas rodajas finas de limón sobre las patatas en los últimos minutos de horneado. Para añadir más aroma se puede agregar perejil fresco justo antes de llevar a la mesa.
⨀ Versión picante
Utilizando pimentón picante y/o guindilla seca directamente en el aliño, en el paso ➀, para que el pollo se impregne del sabor picante desde el marinado.
⨀ ¿Te apetece variar todavía más?
Si buscas otras formas de disfrutar del pollo, prueba también estos clásicos que siempre triunfan: pollo en salsa tradicional, pollo a la naranja o pollo a la cerveza.
Preguntas frecuentes sobre pollo al horno
Desde mi punto de vista, los muslos y contramuslos son ideales: tienen buen tamaño y resultan más jugosos y sabrosos que otras piezas. En cualquier caso, la receta se puede adaptar a otros cortes, simplemente habría que ajustar los tiempos de cocinado.
Lo más importante es controlar temperatura y tiempos de horneado y dejar reposar un poco antes de servir. En la elaboración te he ido dejado mis recomendaciones, pero recuerda: cada horno es un mundo, conviene ir vigilando durante el cocinado para que el pollo se haga bien sin que se reseque.
Mis preferidas son las patatas harinosas, pero se pueden utilizar perfectamente patatas de las que suelen etiquetar como «de todo uso» en los supermercados, también quedan ricas.
Pollo al horno con patatas, el clásico casero más fácil y rico
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Ingredientes
- 6 traseros de pollo muslos con contramuslos
- 1,200 g de patatas
- sal y pimienta
- chorrito de vino y aceite
- PARA EL ADOBO
- 3 dientes de ajo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de tomillo
- 125 ml de vino blanco
- 2 cucharadas generosas de aceite
- 35 ml de zumo de limón
ELABORACIÓN
- Machacar los ajos con sal gorda en un mortero, pasar a un bol y mezclar con tomillo, pimentón, zumo de limón, vino blanco y aceite de oliva.
- Verter el aliño sobre el pollo, darle la vuelta para impregnar bien y dejar reposar 1 hora en la nevera (mejor toda la noche).
- Precalentar el horno a 200 °C. Pelar, lavar y cortar las patatas en gajos o rodajas medianas. Aliñar con sal, pimienta, vino blanco y aceite; remover y dejar reposar unos minutos.
- Sacar el pollo del frigorífico, condimentarlo con sal y pimienta. Colocar las patatas en la bandeja engrasada, pon encima el pollo con la piel hacia abajo y repartir el aliño.
- Hornear 25–30 minutos a 200 °C con calor arriba y abajo.
- Dar la vuelta al pollo (piel hacia arriba), añadir un poco de caldo, agua o vino si la bandeja está seca y hornear 20–25 minutos más, hasta que la piel esté dorada y crujiente.
- Dejar reposar 5 minutos antes de servir para que los jugos se redistribuyan.









