Hoy cocinamos rillettes, un aperitivo o entrante untable, suave y sabroso. La receta requiere pocos ingredientes, se elabora sin ningún esfuerzo, se puede preparar con antelación y es tan versátil que vale tanto como aperitivo elegante, como para improvisar una comida o cena con estilo. Guárdala en tu recetario si quieres cocinar poco pero quedar de lujo.
- ¿Qué son las rillettes?
- Ingredientes
- Cómo hacer rillettes de salmón paso a paso
- Consejos para que las rillettes queden perfectas
- Variaciones de la receta
- Preguntas frecuentes
- ¡También tenemos vídeo!
- Versión exprés para cuando estés cocinando y… ¿me das tu opinión?
- La banda sonora perfecta: Piaf mientras cocinamos las rillettes
- Más recetas de aperitivos fáciles
¿Qué son las rillettes?
Las rillettes son una preparación tradicional francesa. Originalmente se elaboraban con carne de cerdo cocida lentamente en su propia grasa hasta conseguir una textura melosa, y que luego se deshilachaba y se conservaba en tarros cubiertos de manteca. Era una forma inteligente de aprovechar y conservar la carne antes de que existieran las neveras.
Con el tiempo, esta técnica se fue adaptando a otros ingredientes: conejo, pato… y más tarde, a pescados y mariscos. Las rillettes de salmón son una versión moderna y más ligera de aquella receta original, pero mantienen la esencia: una textura desmigada, jugosa y perfecta para untar sobre pan tostado.
En cuanto al nombre, por lo que he investigado, se utiliza casi siempre el femenino plural para hablar de este plato. Incluso si has preparado solo una ración o un pequeño bol, lo habitual (y, creo, correcto) es llamarlo las rillettes, como en francés: les rillettes de saumon. Es un caso parecido al de las natillas en español: también las nombramos en plural, aunque solo haya un vasito. En cualquier caso, si hay algún entendido en la materia que quiera corregirme o ampliar esta información, ¡será bienvenido!

Vamos ya con la receta, pero antes decirte que si te apetece oír buena música de fondo mientras cocinas o disfrutas estas rillettes, al final del post te hablo de la que me ha acompañado a mí. Spoiler: es francesa.
Ingredientes
PARA LA MEZCLA
- 250 g de salmón fresco (sin piel ni espinas)
- 150 ml de agua
- 50 ml de vino blanco
- 1 ramita de eneldo fresco
- Sal
- 175 g de salmón ahumado
PARA EL ALIÑO
- 80 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 4 cucharadas de nata
- 2 cucharadas colmadas de yogur natural
- Ralladura de limón
- Zumo de limón
- Eneldo fresco picado
- Sal y pimienta
PARA SERVIR
- Panecillos tostados, blinis, crackers,…
🕛 Tiempo total: 15 minutos de preparación | 👩🍳 Dificultad: fácil
Cómo hacer rillettes de salmón paso a paso
➀ Cocina el salmón fresco
Pon una cazuela al fuego con el agua, el vino blanco, la ramita de eneldo y un poco de sal. Añade el salmón.

Cuando arranque el hervor, tapa la cazuela, baja el fuego al mínimo y cocina durante unos 5 minutos a fuego muy suave.
Comprueba que el salmón esté justo hecho (aún algo jugoso por dentro), tapa de nuevo y deja reposar otros 5 minutos fuera del fuego. Luego retíralo a un bol grande y deja enfriar.
➁ Prepara el salmón ahumado
Mientras el salmón fresco se enfría, corta el salmón ahumado en trozos pequeños o tiras finas.

➂ Prepara el aliño
En un bol aparte, pon la mantequilla blanda, el yogur, la nata, la ralladura de medio limón, un buen chorrito de zumo de limón, eneldo fresco picado, pimienta negra recién molida y un poco de sal. Mezcla todo con unas varillas hasta conseguir una crema homogénea y bien integrada.
Prueba y ajusta de textura y sabor.

➃ Mezcla los salmones con el aliño
Desmenuza el salmón fresco con un tenedor, dejando que se deshaga en lascas irregulares sin convertirlo en puré: queremos textura.
Añade el salmón ahumado troceado y mezcla ambos pescados con cuidado.
Incorpora el aliño poco a poco, mezclando bien entre cada adición.

La cantidad final del aliño depende de tu gusto: algunas personas prefieren las rillettes más cremosas, otras más compactas.
Prueba, ajusta de sal si hace falta y mezcla por última vez. La mezcla final debe ser jugosa pero con trozos visibles de salmón.
Si te sobra aliño, no lo tires: guárdalo en un botecito en la nevera y úsalo como acompañamiento para crudités, para untar en pan tostado o incluso como base de una salsa fría para ensaladas.
➄ Reposo en frío
Tapa el bol con film transparente y lleva las rillettes a la nevera.
Déjalas reposar al menos 2 horas, aunque lo ideal es prepararlas el día anterior: los sabores se integran mejor y la textura se asienta.

➅ Tuesta el pan y sirve
Saca de la nevera unos 15-20 minutos antes de servir para que estén más cremosas y se unten mejor. Puedes aprovechar este tiempo para tostar un poco de pan.

Precalienta el horno a 180 °C. Corta el pan en rebanadas, colócalas en una bandeja de horno, rocía con un chorrito de aceite de oliva y hornea durante 5-8 minutos, hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve las rillettes directamente del bol o en un plato bonito, acompañadas del pan tostado. También puedes decorar con una ramita de eneldo fresco o un poco más de ralladura de limón.
Consejos para que las rillettes queden perfectas
- No sobrecocines el salmón fresco: debe quedar jugoso, no seco. La cocción suave y el reposo con calor residual son clave.
- Mantequilla a temperatura ambiente: si está fría, no se integrará bien en el aliño.
- Ajusta el aliño a tu gusto: si te gusta más ácido, añade más zumo de limón. Si prefieres más cremosidad, añade un poco más de nata o yogur.
- Respeta el tiempo de reposo: las rillettes mejoran con el frío y el tiempo. No las sirvas recién hechas.

Variaciones de la receta
- Con trucha ahumada: sustituye parte del salmón ahumado por trucha ahumada para un sabor ligeramente distinto.
- Con queso crema: si prefieres una textura aún más cremosa, sustituye el yogur por queso crema tipo Philadelphia.
- Con alcaparras: añade unas alcaparras picadas para un toque más intenso y salado.
- Con hierbas frescas: prueba con cebollino, perejil o incluso un poco de estragón además del eneldo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar solo salmón ahumado?
Sí, aunque el resultado será más intenso y salado. La combinación con salmón fresco aporta suavidad y equilibrio.
¿Se pueden congelar las rillettes?
No es lo más recomendable. La textura puede cambiar al descongelar, especialmente por la nata y el yogur.
¿Qué pan va mejor?
Pan de hogaza tostado, baguette crujiente, pan de molde ligeramente tostado, blinis, crackers… cualquier base neutra y crujiente funciona bien.
¡También tenemos vídeo!
Si prefieres seguir esta receta con una explicación más visual y detallada, no te pierdas el vídeo que he preparado para ti en mi canal de YouTube. En él, te muestro cada paso de esta receta y algunos consejos.
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Versión exprés para cuando estés cocinando y… ¿me das tu opinión?
Rillettes de salmón: aperitivo rápido y fácil, perfecto para preparar con antelación
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Ingredientes
- 250 g de salmón fresco sin piel ni espinas
- 175 g de salmón ahumado
- 150 ml de agua
- 50 ml de vino blanco
- 1 ramita de eneldo fresco
- Sal
- 80 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 4 cucharadas de nata
- 2 cucharadas colmadas de yogur natural
- Ralladura de limón
- Zumo de limón
- Eneldo fresco picado
- Sal
- Pimienta
ELABORACIÓN
- Pon al fuego una cazuela con agua, vino, eneldo, sal y el salmón fresco. Cuando hierva, tapa y cocina 5 minutos a fuego suave. Deja reposar otros 5 minutos con el fuego apagado.
- Mientras se enfría el salmón fresco, corta el salmón ahumado en trozos pequeños.
- Prepara el aliño: mezcla mantequilla blanda, yogur, nata, ralladura y zumo de limón, eneldo, sal y pimienta. Bate con varillas hasta integrar.
- Desmenuza el salmón fresco con un tenedor. Añade el ahumado y mezcla. Incorpora el aliño poco a poco, mezclando bien.
- Tapa con film y refrigera al menos 4 horas (mejor de un día para otro).
- Antes de servir, tuesta el pan en el horno con un chorrito de aceite. Sirve las rillettes con el pan crujiente.
La banda sonora perfecta: Piaf mientras cocinamos las rillettes
Ya que vamos a preparar una receta con acento francés, pongamos de fondo buena música que también lo tenga, como la de Édith Piaf.
Piaf, una de las cantantes francesas más icónicas y queridas de todos los tiempos, es conocida por su voz poderosa y sus interpretaciones profundamente emotivas de canciones que, en muchos casos, eran autobiográficas. Nació en París y pasó de cantar en las calles y la pobreza extrema a convertirse en una estrella internacional. La llamaban La Môme Piaf (“el pequeño gorrión”) por su pequeña estatura, pero desde luego su voz no era precisamente pequeña.
Su vida estuvo marcada por la tragedia y la turbulencia: relaciones difíciles, accidentes, problemas de salud… y una capacidad extraordinaria para canalizar todo eso en canciones y actuaciones inolvidables. Entre sus canciones más conocidas están “La Vie en rose”, “L’Hymne à l’amour”, “La Foule” y, por supuesto, “Non, je ne regrette rien” —todo un himno de autoafirmación con un mensaje poderoso: mirar hacia adelante sin arrepentimientos, liberándose del pasado para renacer… y comenzar de nuevo.


