Hoy cocinamos solomillo a la mostaza, receta en la que se combina una carne jugosa y tierna, con una salsa sana llena de matices y sabor. Ideal para quienes buscan una receta que se elabore con pocos ingredientes y sin complicaciones, pero con resultados de experto cocinero.
Además es perfecto para cenas familiares, celebraciones o cualquier ocasión especial, de hecho estoy segura de que este plato se convertirá en un imprescindible en las reuniones con los tuyos.

INGREDIENTES para hacer solomillo a la mostaza
- 100 gr de beicon en taquitos
- 2 solomillos de cerdo
- 1 cebolla
- 50 ml de brandy
- 150 ml de vino blanco
- 400 ml aprox. de caldo de pollo
- 45 gr de mostaza a la antigua
- 2 hojitas de laurel
- sal y pimienta
- aceite de oliva
Vídeo con la receta
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Cómo hacer solomillo a la mostaza: elaboración paso a paso
Saltear el beicon
Comenzaremos poniendo al fuego una cazuela amplia y sin nada de aceite. En ella incorporaremos los taquitos de beicon, que saltearemos, a fuego medio fuerte, durante apenas unos minutitos, hasta que observemos que han cambiado de color. En ese momento los retiraremos y los reservaremos.

Sellar los solomillos
En esta misma cazuela, ahora si, añadimos aceite.Vamos a agregar un chorrito generoso, de forma que nos cubra el fondo. En cuanto el aceite haya adquirido temperatura, incorporamos un par de solomillos para sellarlos. Deben estar bien secos, limpios de grasa y telillas y ya salpimentados.

Como te digo, queremos simplemente marcarlos o sellarlos, es decir, que queden dorados por fuera pero tiernos y conservando sus jugos por dentro. Esto lo conseguiremos cocinando la carne a fuego medio-fuerte, sin voltearla hasta que no haya cogido un buen color por cada lado y procurando no pincharla. Cuando los tengamos ya doraditos, los sacaremos de la cazuela y reservaremos también para más adelante.

Salsa y cocinado del solomillo
Vamos ahora a comenzar con la elaboración de la salsa, que prepararemos en esta misma cacerola para aprovechar al máximo lo sabores. Bajamos la temperatura y añadimos una cebolla cortada en tiras, así como una pizca de sal.

Cocinamos a fuego suave y moviendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté bien tierna. Este será el momento de volver a colocar los solomillos en la cazuela, junto con los jugos que hayan dejado en el plato. Los regaremos con el brandy.

De nuevo subiremos el fuego, ahora lo ponemos bien fuerte, y vamos rascando el fondo de la cazuela con una cuchara de madera para desglasar. Al mismo tiempo, un par de minutos aproximadamente, se evaporará el alcohol.
Regamos también con un vaso de vino blanco, y dejamos de nuevo dos o tres minutitos más cocinando a fuego vivo.
Por otra parte, para que la mostaza se disuelve bien, lo mejor es diluirla antes de incorporarla a la salsa, así que la mezclaremos con un poquito de caldo de pollo y la añadiremos a la cazuela.

Nos falta añadir un poco más de caldo para completar la salsa. En total, yo habré puesto como unos 400 ml aproximadamente y también un par de hojitas de laurel.

Y prácticamente tenemos la receta lista, solo nos quedará esperar a que el líquido rompa a hervir, tapar y terminar de cocinar los solomillos hasta que tengan el punto que queramos darle.

Yo los suelo dejar entre 5 y 10 minutos más, dándole la vuelta a mitad de la cocción, aunque el tiempo de cocinado va a depender de su grosor, y de si queremos la carne al punto o más hecha, así que adapta estos tiempos a tu gustos.
Finalmente, agregaremos el beicon que habíamos reservado.
Espesor y sabor de la salsa de mostaza
Para comprobar el punto de sazón de la salsa retiraremos los solomillos, probaremos y ajustaremos de sal, pimienta o mostaza si es necesario.

Respecto al espesor, podemos añadir más caldo si ha quedado muy densa o cocinar a fuego vivo hasta reducir si necesitamos espesarla.
Dejaremos que el solomillo enfríe un poco para poder cortarlo y, ya troceado y caliente de nuevo, lo serviremos acompañado de su salsa. Así estará ya muy rico, pero si le añadimos unas patatitas, tenemos un platazo de los de lucirnos y con el que, seguro, los tuyos van a dejar el plato bien limpio.









