El potaje de garbanzos es uno de esos guisos tradicionales que no pueden faltar en mi casa en tiempo frío. Aunque también lo cocino de esta otra forma, lo cierto es que acompañado de estas albóndigas de bacalao es un plato riquísimo y muy completo. Las albóndigas quedan muy jugosas y con un sabor delicioso, solo tengo que decirte que es lo primero que desaparece del plato de mis hijos!!!
Potaje de garbanzos y albóndigas: los ingredientes
para el potaje:
- 250 g de garbanzos secos
- 150 g de espinacas
- 1 cebolla
- 4 cucharadas de tomate frito
- 2 rebanadas de pan
- unas poquitas de almendras crudas
- una cucharada de vinagre
- 1 diente de ajo
- una cucharadita de pimentón dulce
- 2 huevos cocidos
para las albóndigas de bacalao:
- 300 g de bacalao desalado
- 1 diente de ajo
- 1 huevo
- perejil fresco recién picado
- 2 rebanadas de pan del día anterior
- 150 ml de leche
- pan rallado
Potaje de garbanzos y albóndigas: cómo se hace
➀ Cocer los garbanzos
La noche anterior a preparar el potaje pondremos a ablandar los garbanzos: los colocamos en un bol amplio y los cubrimos con abundante agua caliente. Al día siguiente los escurrimos, los lavamos, los colocamos en la olla express y los ponemos a cocer en agua con sal y unas hojas de laurel.
El tiempo de cocción de los garbanzos dependerá de la olla, en mi caso son 25 minutos desde que empieza a salir el vapor, pero es mejor que sigas los tiempos que te indica el fabricante de la tuya.
➁ Preparar las albóndigas de bacalao
Mientras se cuecen los garbanzos vamos preparando las albóndigas :
Ponemos a remojar las rebanadas de pan en la leche.
En un bol aparte, ponemos el bacalao, bien escurrido y desmigado. Añadimos el huevo, el diente de ajo muy picadito, perejil y el pan un poco escurrido. Mezclamos muy bien todo. Debe quedar una masa jugosa pero manejable, si nos queda demasiado líquida añadimos un poco de pan rallado; si por el contrario, nos quedara muy espesa, añadimos un poco de leche.
Formamos bolitas con la masa, las pasamos por harina y las freímos en aceite bien caliente hasta que estén doraditas. Sacamos y colocamos sobre papel absorbente.
➂ Hacer el sofrito
Troceamos muy fina la cebolla y la ponemos a pochar en una cazuela (mejor si es de barro) con una pizca de aceite caliente.
Cuando esté transparente añadimos el tomate frito, movemos y dejamos un par de minutos al fuego.
Añadimos también una cucharadita de pimentón dulce y movemos de nuevo.
➃ Añadir espinacas y cocer
Incorporamos las espinacas, dejamos unos minutos hasta que pierdan el agua y reduzcan y añadimos los garbanzos a la cazuela, cubriendo todo con caldo de su cocción. Subimos el fuego para que rompa a hervir.
➄ El majado
Por otra parte, ponemos a tostar el ajo junto con las almendras y, cuando estén dorados los pasamos al mortero. Tostamos ahora las rebanadas de pan y las pasamos también al mortero, junto con el vinagre . Majamos todo bien hasta obtener una pasta.
➅ Terminar el guiso
Añadimos la pasta del mortero a la cazuela con garbanzos que tenemos en el fuego. Incorporamos también las albóndigas de bacalao que habíamos reservado y dejamos cocer, todo junto, unos 10 minutos. Si es necesario, añadimos más caldo y rectificamos el punto de sazón.
Reservamos tapado, para que repose, hasta el momento de servir.
➆ Servir
Servimos en caliente el potaje de garbanzos con las albóndigas de bacalao, repartiendo en cada plato unas rodajas de huevo cocido

